La vida de Luis Montes estuvo atravesada por la valentía, el compromiso y la coherencia. Una coherencia que, como todo el mundo sabe, le llevó a ser víctima de una miserable campaña de desprestigio por parte del Gobierno de la Comunidad de Madrid, que, a través de su ex consejero de Sanidad, Manuel Lamela, le acusó de realizar sedaciones masivas a enfermos terminales sin consentimiento de sus familiares cuando el médico ocupaba el puesto de jefe de Urgencias del hospital Severo Ochoa de Leganés. Los tribunales confirmaron que estos extremos no fueron más que un bulo y en 2008 archivaron el caso, pero la operación de los políticos del PP dañó la imagen de una persona que luchó durante toda su vida por defender la calidad de la sanidad pública.

En aquellos años las asociaciones vecinales y todo el pueblo de Leganés defendieron con uñas y dientes a su querido doctor, un profesional pionero en fomentar planes de salud comunitaria y, desde luego, en defender el derecho a morir con dignidad, libremente y sin dolor. Gracias a este compromiso, que en los últimos años desarrolló como presidente de DMD, se ha normalizado en nuestro país el debate sobre la eutanasia, todo un tabú hasta hace bien poco.

En este marco, la FRAVM y DMD iniciaron la semana pasada una campaña para fomentar el uso del testamento vital, lo que en la Comunidad de Madrid se conoce como “instrucciones previas”, con objeto de que los madrileños y madrileñas dejen constancia de la manera en que desean ser tratados al final de su existencia. Precisamente Montes tenía previsto impartir en los próximos días dos charlas sobre el testamento vital en las sedes de las asociaciones vecinales El Organillo de Chamberí y La Merced de Quintana.

La vida de Luis estuvo marcada por el compromiso y la lucha por la justicia social, la defensa de lo público y de las personas más necesitadas. Y en esta lucha se encontró siempre junto a las asociaciones vecinales, con las que siempre estuvo íntimamente unido. Ex secretario de la FRAVM, fue uno de los pioneros de nuestro movimiento.

La directiva de la federación vecinal, tras recoger el sentir que han expresado en las horas posteriores a su muerte numerosas asociaciones que la integran, lamenta profundamente la pérdida de Luis Montes, un compañero ejemplar cuyo legado no puede caer en el olvido. Esta tarde, en una ceremonia que tendrá lugar a las 20:00 en el Tanatorio de La Paz (carretera Madrid-Colmenar, salida 20), despediremos a nuestro amigo y compañero.
Que la tierra te sea leve, querido Luis.