El fatídico 24 de enero de 1977 permanecerá siempre en la memoria de los vecinos del madrileño barrio de la Alameda de Osuna (Barajas). Aqué día, una de sus vecinas, la joven Mari Luz Nájera Julián, moría a consecuencia del impacto de un bote de humo lanzado por la policía, hecho que conmovió al barrio. Mari Luz asistía a una manifestación pacifica en la Gran Vía en solidaridad con Arturo Ruiz, otro joven estudiante asesinado el día anterior en Madrid.

La asociación de vecinos de su barrio, AFAO, con la autorización de sus padres, organizó en la parroquia un funeral al que acudieron numerosos vecinos y compañeros de la Universidad Y que fue seguida de una manifestación silenciosa que recorrió las calles de la Alameda de Osuna. ‘A lo largo del recorrido -recuerda el histórico dirigente vecinal de AFAO, Andrés Martínez- podían verse un montón de crespones negros en las terrazas de las viviendas en señal de duelo’. Los representantes vecinales solicitaron al entonces delegado del Gobierno que no hubiera presencia policial en el acto para evitar la tensión del momento. La autoridad gubernativa accedió a cambio de que la asociación de vecinos organizara un servicio de orden. ‘Así lo hicimos -narra Martínez-. Aqué fue el adiós a una vida joven que se iba de nuestra cotidiana presencia por esa libertad y esa democracia que hoy disfrutamos todos’.

Desde 1998 la asociación vecinal ha solicitado de forma insistente al Ayuntamiento de Madrid que llamara parque Mari Luz Nájera a una zona verde muy próxima al domicilio de sus padres. Por fin, en mayo de 2007 y, otra vez a propuesta de la asociación vecinal, los tres grupos municipales representados en la Junta Municipal de Barajas presentan una moción para llamar Jardines Mari Luz Nájera al parque situado entre las calles Cantabria, Bergantín y Galeón, en el barrio de la Alameda de Osuna. El 24 de julio de 2007 el acuerdo es ratificado en el Ayuntamiento Pleno.

El pasado día 23 de octubre, llegó el momento de la esperada inauguración. Ana Botella, en representación del Ayuntamiento de Madrid, inauguraba el recién remodelado parque con la instalación de un monolito con la inscripción de “Jardines Mari Luz Nájera Julián” y la plantación de un árbol. Al acto asistieron representantes de los tres grupos políticos del Ayuntamiento, miembors de la AV AFAO, de la FRAVM y de muchos vecinos y vecinas de Barajas. ‘El acto – subraya Martínez- tuvo dos momentos muy emotivos: la intervención emocionada de Marta, una de sus sobrinas, y la de Soledad Muñoz, compañera de la Universidad, que recitó estos dos poemas dedicados a Mari Luz, compuestos al día siguiente de su fallecimiento:

En tu recuerdo

Te fuiste sin despedirte.Tu muerte me hirió como ninguna otra.Tu recuerdo quedó clavado en mi memoria.Aún siento aquel momento,aquella fugaz despedida.Si pudiéramos atrapar los momentosvividos,las ilusiones rotas,saboerar cada momento como único.Tu ausencia permanece viva en mí.Algo de mí se fue contigoy algo de tí quedó conmigo. Sueños rotosTu vida quedó rota en enero.El frío heló la esperanza.Tus sueños quedaron esparcidos en una acera.Tu imagen quedó en la memoria de losque te amaronSólo el dolor la hace resurgir comouna foto fija.La verdad no está escrita,la esperanza fue traicionada.