Los participantes en el acto hacían referencia a acciones previstas por el Consistorio como el corte del tramo de la Avenida de Arcentales comprendido entre la plaza de Grecia y la rotonda de Estocolmo “desde las 14:00 del sábado hasta las 2:00 del domingo” o a la última recomendación del escrito de la Policía: “organizar las compras semanales y los desplazamientos con tiempo, evitando las aglomeraciones y provocaciones con prudencia y paciencia”. Los vecinos y vecinas se sienten rehenes en su propio barrio, un lugar que será de nuevo “tomado” por decenas de miles de aficionados sin que las administraciones hayan efectuado aún las inversiones “mínimas imprescindibles” dirigidas a atenuar las molestias de movilidad, ruido y suciedad que generan los eventos que se celebran en el campo del Atlético de Madrid.

Las más de 150 personas que llenaron el salón de actos del citado centro municipal mostraron su hartazgo ante esta situación, que se traduce cada día de partido en la invasión de vehículos privados, “muchos de los cuales son aparcados en doble fila, encima de aceras e isletas o en zonas verdes o descampados; en ruidos molestos hasta altas horas de la madrugada y en montones de basura”, indica Vicente Pérez Quintana, uno de los portavoces de la coordinadora ciudadana. “Y encima hay policías que en vez de mostrarse comprensivos con los vecinos afectados, muestran una actitud agresiva con ellos, es el colmo”, indicó ayer una de las personas asistentes a la asamblea.

La vecindad ha esperado un tiempo prudencial para ver si las tres administraciones responsables (Fomento, la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento) tomaban medidas eficaces, especialmente en materia de movilidad, pero la temporada de liga se encuentra en la recta final y “lo único que se ha ejecutado es la ampliación de un carril en la avenida de Arcentales. El acceso de entrada a San Blas desde la M-40 ni siquiera está terminado, y del resto de medidas del Plan de Movilidad, nada de nada”, se queja Pérez Quintana.

Por ello, los participantes en la asamblea de ayer decidieron convocar una manifestación para el próximo 7 de mayo en las inmediaciones del estadio, un día después del partido que el Atlético de Madrid jugará contra el Club Deportivo Espanyol y cuatro jornadas después del enfrentamiento contra el Arsenal.

Además, recordaron propuestas que las asociaciones vecinales de San Blas-Canillejas llevan una década defendiendo, desde que conocieron los planes de traslado del estadio del Atlético Madrid al distrito. Medidas como la rehabilitación y apertura de la antigua estación de O’Donnell en el barrio de Ciudad Pegaso (ubicada junto al centro comercial Plenilunio) para que puedan realizar paradas los trenes de Cercanías o la llegada de la línea 2 de Metro al campo de fútbol. Acciones que, a día de hoy, siguen siendo ignoradas por las administraciones y que sin duda servirían para mejorar la vida de las y los residentes en la zona de influencia del Wanda Metropolitano, especialmente los días de grandes eventos.