“Existe un tabú social sobre la muerte. En ocasiones, puede ser una conversación incómoda, pero es algo por lo que todas las personas pasaremos. La muerte forma parte de la vida”. De esta manera arranca el díptico informativo que las dos entidades han elaborado con objeto de sensibilizar a los vecinos y vecinas de nuestros barrios a dejar constancia de la forma en la que, siempre y cuando las circunstancias lo permitan, desean abandonar su existencia. “Nadie sabe cómo ni cuándo será su final, pero tienes el derecho a decidir cómo no quieres que sea”, indica DMD, que es muy consciente de que cada vez más personas defienden los cuidados paliativos para evitar el dolor y el padecimiento en los últimos instantes de vida.

El problema es que en muchas ocasiones, cuando se llega a esta fase, el deterioro de la salud es tan grande e irreversible que la persona ni siquiera puede expresarse, dejando decisiones muy importantes a familiares o amigos. Por eso, tanto la FRAVM como DMD animan a dejar las cosas por escrito y de manera clara y oficial, a través de lo que en la Comunidad de Madrid se conoce como documento de “instrucciones previas”. Reguladas por la Ley 41/2002 de Autonomía del Paciente y el Decreto 101/2006 de la Comunidad de Madrid, las instrucciones previas son lo que en otras regiones se denomina testamento vital.

Pero, ¿por qué es importante el documento de instrucciones previas?

Porque te permite decidir, según tus propios valores y en un momento en el que puedes expresarlo, cómo deseas que se comporten contigo. Pero también porque alivias a tus familiares y personas queridas en la toma de decisiones y facilitas la tarea de los profesionales sanitarios.

La Asociación DMD plantea un modelo cuya finalidad es evitar el padecimiento con la aplicación de medidas paliativas y que no se prolongue la vida artificialmente por medio de tecnologías y tratamientos innecesarios, algo que se puede incluir en las instrucciones previas, junto a otros aspectos como la “voluntad de morir de forma rápida y indolora”. Este último punto está sujeto a que se regule de una vez por todas el derecho a morir con dignidad mediante la eutanasia”, una vieja reivindicación de la asociación. Otro elemento que se puede incluir es la solicitud de que cualquier profesional que se declare objetor de conciencia respecto a algunas de las instrucciones previas sea reemplazado por otro que respete la voluntad de la persona enferma.

Aunque no es obligatorio, a la hora de redactar el testamento vital la Asociación Derecho a Morir Dignamente recomienda nombrar un o una representante, una persona de confianza que tendrá el papel de verificar y exigir que todas las actuaciones médicas respeten la voluntad recogida en las instrucciones previas.

Tanto la FRAVM como DMD sugieren ponerse en contacto con el centro de salud más cercano o con la propia asociación para obtener los impresos y resolver cualquier duda sobre el procedimiento para validar el documento de instrucciones previas, que deberá realizarse en un centro de salud o en un hospital de la comunidad autónoma.

Sesiones informativas en los barrios

Con objeto de extender el uso del testamento vital o instrucciones previas en los barrios, las entidades citadas, además de elaborar un díptico y un cartel, han iniciado un ciclo de charlas informativas en los locales de las asociaciones federadas de la FRAVM. Tras visitar varios barrios de la mano de sus colectivos vecinales, representantes de DMD impartirán próximamente sendas sesiones en las sedes de la AV Barajas y de la AV El Organillo de Chamberí.

Si tu asociación desea organizar una actividad sobre el derecho a morir dignamente y las instrucciones previas, te rogamos escribas un correo electrónico a secretaria@aavvmadrid.org

Más información en el 913691746 y en www.afdmd.org