“¿Cómo es posible que los “cerebros” de la Comunidad de Madrid hayan puesto un servicio sustitutivo de autobuses que va a suponer un coste de un millón de euros y no tenga parada en el centro de San Fernando de Henares? Por esa cantidad esperábamos un servicio aceptable para la vecindad, pero no es así”. Son palabras de Eloy Rodríguez, portavoz de la Plataforma de Afectados por la línea 7B de Metro, que recoge el hastío de muchos vecinos y vecinas de la localidad ante un nuevo cierre de este ramal del suburbano. Es la séptima vez desde su inauguración, en 2007, que la Comunidad de Madrid clausura durante meses el Metro Este para realizar obras de consolidación de los terrenos sobre los que se asienta, sellado de filtraciones de agua y otras reparaciones. En esta ocasión, la línea, la mayor chapuza de la historia del transporte público madrileño, permanecerá cerrada desde el 12 de julio hasta el próximo 24 de septiembre.

“Esto es el cuento de nunca acabar; lo más grave son las decenas de viviendas que aún continúan con grietas y desperfectos (por no hablar del miedo de la gente a que las casas se caigan), por eso la prioridad es que sean reparadas, pero es importante que los autobuses que reemplazan al Metro cubran su trayecto, como sucedió en los primeros tres cierres”, indica Rodríguez.

El nuevo cierre afecta a las estaciones de La Rambla, San Fernando, Jarama, Henares y Hospital del Henares, pero en San Fernando de Henares el autobús sustitutivo sólo hace parada en el barrio de Parque de Henares y el centro hospitalario, siguiendo un itinerario por la periferia de la localidad e ignorando su centro urbano. “Desde que hace dos meses leímos la licitación hemos pedido por todas las vías posibles que tuviera una parada en la calle Coslada, junto a la Iglesia de la Purificación y muy cerca de la estación de Metro San Fernando, pero nos dicen que es una calle poco apta para circular autobuses”, informa el portavoz vecinal, antes de remachar: “o no han pensado bien, o no saben, o no quieren, ya que por esta calle circulan dos líneas de autobuses”. La plataforma ha pedido que el bus de reemplazo use la parada número 12914, una ubicación que cuenta con el control del Consorcio Regional de Transportes de la Comunidad de Madrid y que ha sido usada en clausuras anteriores del Metro Este.

Pero “el despropósito es aún mayor: cuando el bus regresa de La Rambla debería tener una parada en nuestra ciudad, y no la tiene, solo para en Coslada, así que desde ahí los vecinos del centro de San Fernando tienen una larga caminata para llegar hasta sus casas”, se queja Eloy Rodríguez.

El tramo de la línea 7B de Metro que va desde la estación de San Fernando a la de Hospital del Henares, y que supuso una modificación del proyecto original, se ha convertido en un auténtico quebradero de cabeza para nuestros gestores, pero sobre todo para los miles de vecinos y vecinas que viven en su superficie. Inaugurado junto al resto de la línea por Esperanza Aguirre con prisas, en los prolegómenos de una campaña electoral, ha sufrido problemas graves desde sus primeros meses de funcionamiento. Asentado sobre un terreno poco estable, muy permeable a las filtraciones de agua, ha conocido ya siete largos cierres en los que la Comunidad de Madrid ha inyectado cantidades incalculables de hormigón en trabajos de consolidación de la infraestructura. Más allá del despilfarro económico que esto ha supuesto y supone a día de hoy, el Gobierno regional sigue sin hallar una solución definitiva a un problema que ha generado desperfectos, algunos graves, en más de 200 viviendas y varios edificios públicos. Precisamente para reclamar la reparación de todos los pisos afectados y “pedir soluciones definitivas a los daños provocados por la línea 7B de Metro”, varios cientos de personas se manifestaron el pasado 16 de junio por las calles de San Fernando de Henares siguiendo el llamamiento de la plataforma de afectados. Horas antes, el alcalde de la localidad, Javier Corpa, y el presidente de la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM), Quique Villalobos, tras visitar varias casas de la calle la Presa con grietas provocadas por el paso del Metro, se solidarizaron con las familias afectadas y dieron su apoyo expreso a la movilización.

Instalación de una diagonal para cambio de vía

La Comunidad de Madrid va a aprovechar el corte de la 7B de este verano para instalar una diagonal ferroviaria en la estación de San Fernando que permita el cambio de vía y, por tanto, que esta parada funcione como cabecera de línea. Se trata de una mejora que la plataforma de afectados y la FRAVM sugirieron a la Consejería de Transportes en enero de 2016 con el fin de reducir al máximo el cierre de estaciones y acortar el itinerario de los autobuses de sustitución ante nuevas obras. “Ahora la van a instalar, algo de lo que nos alegramos, pero si hubieran sido más diligentes entonces, ¿cuánto dinero se habría ahorrado?” se pregunta el portavoz vecinal.