Detrás de esta nueva protesta se encuentra la Plataforma contra el aparcamiento disuasorio de Tres Olivos, que cuenta con el sostén de las asociaciones vecinales de Fuencarral-El Pardo y tiene todo el apoyo de la FRAVM. La plataforma lleva semanas muy activa en su batalla contra el proyecto municipal, con acciones como recogidas de firmas, reparto de octavillas en las vecindades afectadas, encuentros con partidos políticos y denuncias en medios de comunicación. El pasado 9 de julio, además, presentó junto a una treintena de colectivos vecinales y la FRAVM una petición en la Oficina del Parlamento Europeo en España para que esta institución inste al Ayuntamiento a que desista de su propósito de construir 8 aparcamientos disuasorios de alta capacidad en la ciudad, ya que supondrán nuevas fuentes de atracción de vehículos, originando un aumento de la contaminación en el conjunto de la capital.