En junio de 2005 el Comité Olímpico Internacional (COI) se reúne en Singapur para elegir la sede de los Juegos Olímpicos de 2012, un objetivo al que optan ciudades como Londres, París, Nueva York y Madrid, entre otras. El proyecto de la capital española, cuyo presupuesto se estima en 12,7 millones de euros y que generará ingresos por valor de 813 millones de euros, se ha elaborado con dos referentes claros: Barcelona y Sydney, que según los expertos, albergaron los mejores Juegos de la Historia. Pero particularmente con esta última por su respeto y protección del medio ambiente. En este sentido, Feliciano Mayoral, presidente de M2012, tiene claros los criterios de adjudicación: “El medio ambiente es el cuarto pilar en la valoración del Comité Olímpico Internacional (COI). Todas las obras van a pasar por un control de calidad”. En el proyecto se recuerda que en 2012 habrá 50 millones de metros cuadrados de zonas verdes nuevas. Que se procederá a la biometanización de toda la materia orgánica de los residuos urbanos y el aprovechamiento del biogás obtenido como combustible para el transporte público y la generación de electricidad. Que todas las instalaciones de la Villa Olímpica se construirán con criterios de sostenibilidad (materiales, sistemas de transporte interno, sistemas de refrigeración, el reciclado del agua que se consuma…) y que el proyecto olímpico desarrollará su propia Agenda 21 siguiendo los criterios de la Agenda 21 del COI. El pulmón del municipio más densamente poblado de España Los vecinos de Coslada, sin embargo, no lo tienen tan claro. Saben que la construcción del complejo de voleibol, una de las grandes infraestructuras del denominado Sector Este, amenaza el Bosque del Humedal, el principal pulmón de la localidad, todo un “lujo” que no pueden permitirse. Coslada es, con 6.655 habitantes por kilómetro cuadrado, el municipio más densamente poblado de Europa y, según las previsiones, en pocos años la densidad de población se incrementará hasta alcanzar los 8.335 habitantes en un término municipal de tan sólo 12 kilómetros cuadrados. A la creciente presión de demográfica los vecinos suman “unos índices de contaminación ambiental que están muy por encima de lo permitido por la legislación vigente. El aeropuerto de Barajas, la red conformada por la M-40, la M-45 y la M-50, el tráfico de camiones generado por Puerto Seco y el Centro Integral de Transportes Internacionales (CITI), un polígono industrial que cuenta con más de 3.500 vehículos pesados censados y un parque automovilístico de 614 coches por cada 1.000 habitantes según datos del 2002 que generan un grave impacto medioambiental”.En este contexto, el Bosque del Humedal constituye un pulmón de vital importancia que filtra buena parte de la contaminación atmosférica. Por eso, asociaciones de vecinos, colectivos ecologistas, Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos, etc.. han creado la Plataforma en Defensa del Bosque del Humedal. Consideran ineludible “protegerlo de presiones urbanísticas, incluidos los proyectos olímpicos que para nada representan un beneficio continuo y accesible para los ciudadanos de este municipio. Haremos todo lo posible por conservarlo en lugar de transformarlo en un mar de ladrillo y hormigón al servicio de un deporte de élite”. Este es, en definitiva, su principal objetivo: defender, al amparo del artículo 45 de la Constitución española, el ecosistema más grande del municipio con cerca de 810.000 metros cuadrados y más de 85.000 árboles. “Cualquier actuación municipal dirigida a cambiar la recalificación de esta zona verde es inmoral e ilícito, políticamente mezquino y, desde un punto de vista social, un robo a los vecinos de Coslada, que con su esfuerzo han plantado miles de árboles en este lugar. Por tanto, manifestamos nuestra más contundente oposición a este proyecto de especulación urbanística y exigimos, a su vez, a este Ayuntamiento que someta a participación pública la elaboración y puesta en marcha de un nuevo proyecto que consolide el Bosque como ecosistema integral propio”.El próximo domingo 9 de mayo los colectivos y vecinos de la zona oficiarán el bautismo de la Plataforma con una plantación masiva de árboles y juegos para niños.