Los habitantes de San Cristóbal de los Ángeles llevan años reclamando la intervención de las administraciones local, autonómica y central para resolver los problemas de violencia y falta de equipamientos sociales que padece el barrio. Por eso el compromiso de implantar en la zona patrullas de policía de proximidad desvelado por el concejal de Seguridad del consistorio madrileño, ha sabido a pequeña victoria. Pedro Calvo, que se reunió ese día con varios representantes de la asociación La Unidad, aseguró que el Ayuntamiento instalará próximamente una comisaría móvil de la policía municipal en la Plaza de los Pinazos, como medida transitoria hasta la construcción de la comisaría definitiva. Para la presidenta de la entidad vecinal, María del Prado de la Mata, la medida satisface “una histórica demanda de los vecinos, y hace que nos sintamos más protegidos, pero esto no se soluciona sólo con policía”. Por ello, La Unidad, que hizo lo propio al día siguiente con la delegada de Gobierno en Madrid, entregó a Calvo una tabla de propuestas sociales que contribuyan a construir un “barrio tranquilo y sin violencia”.

Ante la escasez de zonas deportivas, culturales y de ocio para los jóvenes, los vecinos, además de una mayor limpieza en las calles del barrio, demandan la creación de un centro juvenil, una biblioteca y un aumento de la oferta cultural y recreativa, tanto entre semana como de fin de semana. En el ámbito deportivo, solicitan una inversión mayor para los espacios donde se practican deportes, que estos lugares permanezcan abiertos durante el verano y que los torneos deportivos sean gratuitos. Por ende, solicitan la promoción de viviendas sociales en los cuarteles situados en el sur de San Cristóbal y en el Salobral, la mejora de la escuela pública, así como la finalización, para el curso 2008-2009, del colegio de enseñanza infantil Sagunto. Por último, la asociación, que el pasado 28 de septiembre organizó una manifestación por las calles del barrio para exigir la ejecución de estas reivindicaciones, reclama una inversión mayor en formación e inserción laboral y que “los recursos que lleguen al barrio sean gestionados por los propios vecinos y no por empresas que vienen a enriquecerse a costa de nuestras necesidades”.

Según La Unidad, tanto la Concejalía de Seguridad como la Delegación de Gobierno recibieron satisfactoriamente estas demandas y se comprometieron a trasladarlas a los organismos competentes de la administración, ya que la mayor parte de los puntos son ajenos al ámbito de actuación de las dos entidades responsables de la seguridad.

La organización vecinal ha solicitado también un encuentro con la Concejalía de Asuntos Sociales pero aún no ha recibido respuesta alguna por parte de esta área del municipio.