La contaminación odorífera provocada por el Parque Tecnológico de Valdemingómez en el PAU del Ensanche de Vallecas “ni es mínima, ni es inevitable ni es asumible” y, por tanto, resulta “inaceptable” ya que “provoca incomodidades en períodos del día en los que se ve afectado el desarrollo normal de las actividades de los vecinos”. Con estas palabras se podrían resumir las conclusiones del estudio olfatométrico encargado (y financiado) por la AV PAU de Vallecas para demostrar de forma científica que, como sostienen los vecinos, el olor, tras el cierre de la planta de compostaje de Las Lomas, en agosto de 2011, no se ha reducido un 80 % como sostiene el Ayuntamiento de Madrid, sino apenas un 30-35%.

El pasado 10 de mayo la asociación remitió el estudio, realizado por Socioenginyeria, S.L., tanto al Defensor del Pueblo como al área de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid solicitando una reunión a ambos para tratar de solucionar un problema tan invisible como persistente y molesto.

Hasta el momento, el Ayuntamiento no solo ha ignorado el informe alegando, en la comisión de Medio Ambiente del Consistorio celebrada el pasado 20 de mayo, que la concentración de olores “se ha reducido más de un 80% desde la denuncia del Defensor, una vez que el tratamiento de materia orgánica ya no se hace al aire libre”, sino que va más allá anunciando una ampliación del vertedero, una respuesta que la asociación califica como “una falta absoluta de respeto y una grave irresponsabilidad social y ambiental”.

La asociación, que sigue esperando una reunión con el Ayuntamiento, estudia acudir a tribunales nacionales y europeos para hacer valer sus derechos.