“Cristina y las taladradoras”: las AAVV de Centro ante la ampliación del horario de las terrazas

La respuesta de las asociaciones vecinales del distrito Centro al anuncio de la Comunidad de Madrid de ampliar el horario de las terrazas no se ha hecho esperar. Ha llegado en forma de columna de opinión en la que, con dureza y mucho sarcasmo, rechazan de plano un cambio que, contra el derecho al descanso del vecindario, está pensado para satisfacer “la voraz ansia de los empresarios de la industria del ruido y el alcohol”.

“Cristina y las taladradoras”: las AAVV de Centro ante la ampliación del horario de las terrazas
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“Cristina y las taladradoras”. “Este [título del artículo] no es el nombre de un grupo de rock, aunque Cristina –presidenta de la Comunidad de Madrid – guste de disfrazarse de roquera. De roquera y de lo que sea, porque ella es muy de aparentar. Sonriente y simpática un par de semanas antes de las elecciones; agradecida apenas unas horas después de cosechar votos; sorda, olvidadiza y desconsiderada con los ciudadanos de a pie – los que sólo votan y pagan impuestos – durante el resto de años que dura una legislatura”. De esta manera comienza el texto que la Coordinadora de Asociaciones Vecinales de Centro acaba de enviar a los medios de comunicación y que da muestra de su descomunal enfado ante el anuncio realizado hace unos días por la Comunidad de Madrid de ampliar en dos horas el horario de las terrazas.

Las entidades ciudadanas utilizan las “desafortunadas” declaraciones que Cristina Cifuentes realizó el pasado 9 de agosto ante la propuesta de ampliación trasladada por la asociación La Viña. ‘No tiene sentido que se pueda taladrar a las 8.30 de la mañana y no se pueda prestar a esa misma hora un servicio de desayunos en una terraza’, indicó la ex presidenta regional con objeto de defender la propuesta de los hosteleros.

“Señora Cifuentes: un martillo mecánico para una obra en la vía pública es un servicio contingente que actúa por pura necesidad y de manera muy acotada en el espacio y en el tiempo; una terraza no”, aclaran las asociaciones vecinales, antes de mostrar la dimensión del fenómeno. “Sólo en el distrito centro de Madrid, y en Madrid hay 20 distritos más, hay a fecha de hoy más de 17.000 sillas de terrazas autorizadas (probablemente hasta un 50% más colocadas ilegalmente en horas de máxima demanda) que se abren al público a partir de las 10 de la mañana, y permanecen en la calle hasta las 2.30 de la madrugada en la mayoría de los casos. Un total de hasta 16,5 horas al día. Cada una de estas sillas es una potencial taladradora, o incluso peor aún, para los vecinos que han de soportarlo 16,5 horas al día”.

“Quiere la presidenta -continúa el escrito de las asociaciones de centro-, para satisfacer la voraz ansia de los empresarios de la industria del ruido y el alcohol, que todas estas sillas-taladradoras puedan trabajar 2 horas más al día – hasta las 18,5 horas diarias – a las que habría que añadir el montaje y desmontaje…limitando el descanso de los vecinos afectos a 4/5 horas diarias. Todo esto, so pretexto de lo que eufemísticamente la presidenta denomina ‘incremento de la competitividad’…¡Pura ironía! Se nota que la presidenta no ha tenido tiempo para leer los informes sobre contratación y salarios de esta industria; dignos de Bangladés”.

“Enhorabuena presidenta, porque va a conseguir estar en las quejas y juramentos diarios de muchísimos madrileños de todo signo y color. Madrileños que, sin merecerlo, verán recortada su vida víctimas pasivas del ruido asesino de las “taladradoras’. Ya no hace falte que se disfrace más de roquera, el show ha terminado…aunque si usted quiere, siempre hay oportunidad para hablar y rectificar”, concluyen las entidades de Centro.

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