La contaminación del aire tiene graves consecuencias para la salud infantil. Está directamente relacionada con las alergias y el asma infantil. Además, la exposición a altos niveles de ruido, se relaciona con episodios de ansiedad, enfermedades cardiovasculares y deficiencias en el desarrollo cognitivo. Un informe reciente señalaba que casi la mitad de los colegios en Madrid y Barcelona están rodeados de niveles de contaminación superiores a los permitidos por la ley. “Conocemos todos estos datos y evidencias desde hace tiempo, llevamos más de un año movilizándonos y solicitando medidas urgentes que, en el caso de Madrid, no terminan de llegar. Sabemos que la principal fuente de contaminación atmosférica y acústica en las ciudades son los vehículos de combustión, y se debería estar poniendo el foco ahí, en disminuir el tráfico”, afirman las Asociaciones de familias de Revuelta Escolar.

Esta es la principal razón por la que mañana viernes 6 de mayo, en toda Europa, varios cientos de iniciativas se unirán al clamor de la semana #StreetsForKids, reclamando Calles Abiertas para la Infancia.. En el Estado español, son casi 100 las iniciativas registradas que seguirán durante los días siguientes hasta culminar en las acciones de Kidical Mass, la masa crítica infantil.

Pero la preocupación por la salud no es la única razón de las movilizaciones. La ocupación del espacio público por los coches impide acceder a la escuela de forma autónoma y segura, obligando a niños y niñas a enfrentarse cada día a la amenaza de máquinas que pesan casi dos toneladas, limitando en gran medida la movilidad activa a los centro educativos, que podría suponer entre un 23 y un 36% de la actividad física recomendada para niños y niñas por la OMS.

Asimismo, las ciudades son responsables de más del 70% de las emisiones de gases de efecto invernadero. La urgencia de la crisis climática requiere una rápida y profunda transformación. El último informe del IPCC indica que se necesitan acciones urgentes para reducir el tráfico de coches en las ciudades, y promover la movilidad activa y compartida.

En este contexto, se lanza la Semana Europea de Acción #StreetsForKids, Calles Abiertas para la Infancia, con la que se quiere reclamar acciones urgentes y contundentes para conseguir que niños y niñas puedan respirar un aire limpio, y acceder de forma segura, activa y autónoma al colegio. Esta iniciativa se suma a muchas otras que llevan tiempo reclamando espacios saludables y seguros, sin ruido y sin humos, alrededor de los centros escolares. Las experiencias de caminos escolares, la Revuelta Escolar o los bicibuses, están cogiendo cada vez más fuerza.

Asociaciones de madres y padres, grupos juveniles, organizaciones ecologistas, asociaciones vecinales y colectivos ciclistas se han unido para reclamar de forma lúdica Calles Abiertas para la Infancia. Estas acciones pretenden llamar la atención de los responsables municipales, y exigir cambios rápidos en el diseño urbano, para conseguir que los centros escolares sean declarados zonas de especial protección en las futuras Zonas de Bajas Emisiones que las ciudades deben implantar antes de 2023. 

“Necesitamos un compromiso por parte del Alcalde que garantice que se cumplan las medidas de pacificación y restricción del tráfico en entornos escolares tal y como recoge la Ordenanza; que se active el Plan Integral de áreas de protección de la salud de la infancia aprobado en abril de 2021 y que se cumplan los objetivos CITIES2030 empezando por modificar espacios vulnerables como los entornos escolares. La salud de los más pequeños nos importa”, afirma María Peinado, del grupo de portavoces de Revuelta Escolar en Madrid.

Las calles abiertas, o “school streets” son un elemento fundamental para la reducción de emisiones, y la disminución de la dependencia del automóvil en las ciudades. Ya hay más de 500 calles sin coches alrededor de los colegios en Londres, 170 en Paris, 120 en Barcelona. También en Bilbao, Vitoria y Logroño se han puesto en marcha medidas para evitar la circulación y estacionamiento de coches alrededor de los colegios. Son medidas efectivas para reducir la contaminación e incrementar la seguridad de niñas y niños en sus trayectos diarios.

En Madrid, el movimiento Revuelta Escolar lleva más de un año movilizándose, abriendo las calles de sus centros educativos al juego el primer viernes lectivo de mes. Para esta ocasión, en alianza con Clean Cities y el apoyo de organizaciones como Ecologistas en Acción, Greenpeace, Pedalibre o la FRAVM, ha convocado una concentración a partir de las 17:00 entre Cibeles y la puerta de Alcalá para reclamar al Ayuntamiento medidas efectivas urgentes para mejorar la calidad del aire en los entornos escolares y en el resto de la ciudad.