1977 fue un año clave en la historia de Madrid y de España. El 15 de junio se celebraron las primeras elecciones democráticas tras la dictadura franquista y unos meses antes se aprobó el derecho de huelga y se derogó la censura. Además, se legalizaron el PCE, el PSOE y los sindicatos de clase, lo que precedió a la amnistía para los presos políticos y a los Pactos de la Moncloa. La mayor parte de los libros, sitios web y documentales sobre nuestra historia reciente recogen estos hechos, pero muy pocos, poquísimos, incluyen otros sucesos que tuvieron como protagonistas a movimientos sociales como el vecinal, aunque fueran muy noticiosos en aquella época, involucraran a decenas de miles de personas y contribuyeran de manera notable al avance de la democracia y las libertades. Sucesos como la legalización de numerosas asociaciones vecinales y, en el caso de Madrid, de su federación provincial, que tuvo lugar el 2 de noviembre de 1977.

El reconocimiento de la federación fue precedido de manifestaciones multitudinarias y otros actos en los que, además de “pan y libertad”, los ciudadanos reclamaron la legalización de sus asociaciones de barrio. Actos como el Día Vecinal que se celebró en Aranjuez el 16 de mayo de 1976 y que acabó con centenares de personas heridas por los golpes de la Guardia Civil, un hecho que en vez de amedrentar al movimiento vecinal lo relanzó, como se pudo ver el 22 de junio de ese año. Ese día, más de 50.000 vecinos colapsaron la calle Preciados “contra la carestía y por la legalización inmediata de las asociaciones de vecinos y demás entidades ciudadanas”, razones que también impulsaron a unas 100.000 personas a manifestarse en Moratalaz tres meses después.

Con objeto de rescatar del olvido esa “otra historia” de la Transición española y de poner en valor los 40 años de la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid con una mirada de futuro, la entidad impulsa en estos momentos diversas acciones, que culminarán en una jornada de celebración el próximo 18 de octubre en la Nave Terneras de Arganzuela.

Tras la publicación de un cartel conmemorativo obra del reconocido dibujante Miguel Brieva, esta mañana la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, ha leído en el pleno del Ayuntamiento de Madrid una declaración institucional presentada por todos los grupos políticos municipales en la que agradece “a la FRAVM y a todas y cada una de las asociaciones que representa, la labor constante, responsable, constructiva y rigurosa, pero también crítica, de la que han dado muestra todos estos años y, gracias a la cual, Madrid es un poco más habitable, más amable y participativa”. Con el mismo espíritu y consenso político, la Asamblea de Madrid aprobará un texto de reconocimiento a la federación vecinal en el pleno del próximo jueves, precisamente el mismo día en que cumple 40 años de su legalización. La declaración tendrá lugar en el arranque del pleno, sobre las 10:00. Unos 45 minutos después, el presidente de la FRAVM, Quique Villalobos, realizará una valoración ante los medios de comunicación.

Conchi Barrios

En el marco de su aniversario, la FRAVM ha creado un personaje de ficción en Twitter, Conchi Barrios (@ConchiBarrios40), que a través de sus vivencias, profusamente ilustradas con fotografías de la época, relata los tres años que precedieron a la legalización de la organización. Como tantas mujeres y hombres de entonces, Conchi abandona la miseria de su pueblo para viajar a Madrid en busca de una vida mejor. Con sus dos hijos y su marido, se instala en uno de los enormes poblados de chabolas que rodeaban la ciudad, donde entra en contacto con la asociación vecinal del barrio. Pronto se incorpora al colectivo con el fin de contribuir en la lucha por la mejora de las condiciones de vida del lugar, logrando conquistas como viviendas dignas, alcantarillado y agua corriente, un centro de salud, un colegio o la llegada del metro al barrio.

La celebración del día 18 de noviembre arrancará a las 12:00 con una mesa en la que, además del actual presidente de la FRAVM, Quique Villalobos, han confirmado su participación la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, y el presidente de la Federación de Municipios de Madrid, Guillermo Hita. La organización vecinal espera contar también con la presidenta regional, Cristina Cifuentes. Tras la mesa, las tres radios comunitarias que forman parte de la FRAVM (Vallekas, Almenara y Enlace) organizarán un programa en vivo y en directo en el que intervendrán cargos de la federación y activistas vecinales de diferentes generaciones. Durante la mañana, también habrá juegos infantiles para los más pequeños y se podrá visitar una exposición fotográfica sobre los 40 años de historia de la federación.

Un cocido madrileño popular servirá para dividir la jornada, que continuará por la tarde con una obra de teatro de la compañía Cactus, un taller de swing a cargo del Grupo de Swing del Espacio Vecinal Montamarta y un concierto del grupo de flamenco-jazz Enriquito Flamenco Trío. Los sones latinos y electrónicos del colectivo de DJs Sonidero Mandril cerrarán el festejo vecinal.

Lo cierto es que tenemos mucho que celebrar. Las asociaciones vecinales y su federación regional han jugado un papel clave no solo en el proceso de modernización de nuestros barrios, pueblos y ciudades, logrando conquistar, con su presión, todo tipo de mejoras materiales, sino también en la llegada y consolidación de los derechos civiles y las libertades democráticas.

Fruto de su lucha desaparecieron numerosos poblados chabolistas y decenas de miles de familias lograron viviendas dignas y asequibles, a través de conquistas como la Operación Barrios en Remodelación o del llamado Plan de 18.000 viviendas, que propició el desarrollo del cooperativismo vecinal de vivienda. La misma denominación de Plan 18.000 tuvo otro hito de la historia de la FRAVM, que lo ganó a pulso gracias al empuje del llamado Movimiento por la Dignidad del Sur, formado por las asociaciones vecinales de Usera y Villaverde. El plan, que posteriormente se reeditó en Puente y Villa de Vallecas, supuso no solo la inversión de 18.000 millones de pesetas en ámbitos tan diversos como zonas verdes, educación, cultura, movilidad o mayores sino también la primera gran experiencia de presupuestos participativos en la historia de Madrid.

Con un espíritu similar, ya en el siglo XXI, la FRAVM firmó los Planes Especiales de Inversiones y Actuaciones de los cuatro distritos citados y de Latina, Carabanchel, San Blas, Vicálvaro y Tetuán, lo que ha supuesto la construcción y apertura de cientos de equipamientos y servicios públicos. Después llegaron los llamados Planes de Barrio, que comparten con los anteriores el el mismo modelo de concertación con la Administración y el objetivo de reducir la distancia entre la periferia (socioeconómica) y el centro.

La huella del movimiento vecinal está detrás de numerosos centros de salud, hospitales, colegios, institutos, centros de mayores, instalaciones deportivas y culturales y zonas verdes. Detrás también de la llegada de la red de Metro o de la extensión del autobús público a muchos barrios. De la peatonalización de calles y plazas, de las Áreas de Prioridad Residencial (APR) y del desarrollo de las infraestructuras ciclistas. Del impuso de la dinamización y la mediación comunitaria en los barrios, como modelo de resolución de conflictos, así como de la participación de la ciudadanía en los asuntos públicos, aspectos que han cristalizado en los últimos años en ordenanzas municipales y otras normas. Puedes ver un resumen de la labor de la FRAVM en estos últimos 40 años en el siguiente enlace.

En estos momentos, la FRAVM cuenta con 277 entidades federadas, que aglutinan a unos 120.000 socios. La mayoría de los colectivos son asociaciones vecinales, pero también podemos encontrar radios comunitarias, grupos de mujeres, asociaciones culturales y plataformas de afectados, lo que da fe de la enorme heterogeneidad de la organización. Una organización plural, diversa y muy viva con un largo camino por delante. Tal y como reza el lema de este 40 aniversario: “40 años uniendo barrios…y los que quedan por venir”.