“En este tipo de actos estamos muy acostumbrados a lamentarnos porque la gente ya no se moviliza, los jóvenes son pasotas, no hacen nada,…hoy, afortunadamente, no podemos decir nada de esto, como nos muestra la acampada de la Puerta del Sol y el Movimiento del 15 de Mayo, que suponen un soplo de esperanza”, aseguró el presidente de la FRAVM, Nacho Murgui, en un encuentro que reunió a un centenar de personas, la mayoría activistas históricos de las asociaciones vecinales de Vallecas. De hecho, la media de los asistentes, que llenaron el salón de actos de la Biblioteca Pública de Vallecas, superaba con creces los 60 años, lo que no impidió que éstos, además de recordar los duros años en que nacieron las primeras asociaciones vecinales, a finales de los sesenta, reclamasen la vigencia de un movimiento que hoy “debe de estar al lado de los jóvenes del 15-M”.

En la misma línea, Elvira Ojeda, de la Asociación de Vecinos de Fontarrón, animó a los presentes a acudir en estos días a la Puerta del Sol. “La pasada noche, en Sol, me sorprendió mucho que en apenas unos minutos los concentrados montaran instalaciones con lonas, carpas, para pasar la noche, y me recordó cuando yo era niña y en Palomeras levantábamos las chabolas durante la noche porque si lo hacías por el día te las tiraban”, indicó Ojeda en un encuentro que reunió a representantes de otras asociaciones históricas de la zona como la AV del Alto del Arenal, El Pozo del Tío Raimundo, Norte Albufera o Los Pinos de San Agustín, así como a profesionales de la talla del arquitecto Mariano Calle, que se batieron el cobre con los activistas vecinales para hacer de Vallecas un lugar más justo, desarrollado y habitable. “No hay que olvidar que en Vallecas, gracias al impulso de las asociaciones vecinales, conseguimos la remodelación urbanística más grande de Europa, al realojar a toda la gente de los poblados de El Pozo y Palomeras en más de 10.000 nuevas viviendas”, indicó Francisco Gañán, de la AV Norte Albufera. Mariano Monjas, de Los Pinos de San Agustín, por su parte, además de reconocer el trabajo desinteresado de personas como Mariano Calle y de muchos hombres y mujeres de Vallecas que se dejaron la piel para mejorar unos barrios “en los que faltaba de todo”, insistió en que “todavía quedan muchas cosas por mejorar y hay mucho por lo que luchar”. “Nos siguen faltando equipamientos y a menudo éstos están muy mal repartidos en los barrios, como ocurre con Sandi y San Agustín, donde apenas tenemos equipamientos”, indicó. Otro dirigente vecinal histórico, Gabriel del Puerto, de la AV de El Pozo, tras recordar el tiempo en que ese barrio era un mar de lodo salpicado de chabolas subrayó que “no debemos olvidar de donde venimos para no volver a pasar las mismas calamidades”.

Tras el acto, que con un formato de asamblea abierta se realizó en el marco de la exposición fotográfica “40 años de acción vecinal” que acoge actualmente la biblioteca, los asistentes siguieron debatiendo a las puertas del centro público con un aperitivo ofrecido por la AV Los Pinos de San Agustín.