En el año 2003, Alberto Ruiz Gallardón prometió la construcción de un parque público en la parcela de 118.547 metros cuadrados ubicada sobre el depósito del Canal de Islas Filipinas, en el distrito de Chamberí. Tres años después, el Canal de Isabel II ha iniciado las obras de construcción de un campo de golf, ocho pistas de squash, pádel y frontón, un campo de fútbol, una pista de baloncesto y otra de balonmano, un proyecto que cuenta con una inversión de 50 millones de euros.

Las entidades vecinales, ecologistas, AMPAs… del distrito denuncian que las obras de construcción de estos nuevos equipamientos no cuentan con la preceptiva licencia y que, “desde que el Ayuntamiento ordenara la paralización de las obras, se está construyendo mucho más deprisa”.

Llaman la atención sobre el hecho de que Chamberí, con 150.000 habitantes, es el distrito con menos zonas verdes y deportivas de Madrid. Consideran que “si perdemos esta oportunidad no tendremos otra, ya que no hay otro espacio de 12 hectáreas en el distrito. Además, en el campo de fútbol de Pablo Iglesias, con dos árboles centenarios, hay entrenamientos de equipos infantiles a todas horas, más de 500 niños se quedarán en la calle y si perdemos este espacio, nunca lo recuperaremos. La gestión del nuevo espacio, además, será privada. Ya está en marcha el concurso de adjudicación en el que se permite el cobro de un euro por el acceso a las instalaciones, incluido el parque, a diferencia del campo de fútbol existente, que lo gestiona el instituto Madrileño de Deporte”.

Llama la atención que el Canal de Isabel II, que hace bandera de su campaña “Súmate al reto del agua” e invita a la ciudadanía a que si “cada uno de nosotros ponemos un poco de nuestra parte, entre todos conseguimos mucho” porque “Madrid necesita más agua” plantea construir campos de golf en pleno centro de la capital cuando un campo de este tipo consume 25 millones de litros al año y, además, no reduce el CO2.