En 2003, la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) y el Ayuntamiento de Madrid firman un Plan Especial de Inversiones para Carabanchel que incluye el acuerdo de cesión a la Comunidad de Madrid de tres parcelas para construir otros tantos centros de salud. Dos años después, el Consistorio cede un cuarto solar en la zona del PAU de Carabanchel. Desde entonces, a pesar del compromiso del Gobierno regional de usar los terrenos para ese fin, solo ha abierto el Centro de Salud de Carabanchel Alto, en el nuevo desarrollo urbanístico, mientras buena parte de la vecindad de Carabanchel Bajo se ve obligada a recibir atención primaria en un centro de Arganzuela y en tres precarios establecimientos ubicados en locales comerciales de Carabanchel, por los que la Consejería de Sanidad ha de pagar un alquiler mes tras mes.

Este hecho afecta a 78.510 habitantes del distrito, de los cuales 11.491 están adscritos al centro de salud de Paseo Imperial (Arganzuela), 28.882 habitantes al de Abrantes, 22.291 vecinos al de Comillas y, por último, 15.846 personas al de la avenida del 15 de Mayo. Las asociaciones vecinales llevan 15 años reclamando que estos tres últimos, hoy obsoletos y saturados, sean reemplazados por centros de salud modernos y adecuadamente equipados.

Y su paciencia tiene un límite, sobre todo después de haberse sentido “toreadas” por el anterior equipo de Gobierno municipal. “De 2005 a 2016 la Coordinadora fue informada por la Junta Municipal de la localización de los solares, su calificación como terrenos sanitarios y su cesión a la Comunidad de Madrid. Parecía estar todo resuelto y estábamos a la espera del inicio de las obras, que se retrasaban por la crisis económica y los recortes en la sanidad pública. Pero en 2016 la nueva corporación municipal nos informa que algunos terrenos estaban clasificados como sanitarios y otros no, algunos en proceso de cesión y otros no y que las informaciones que habíamos recibido hasta entonces eran inexactas, es decir, que los anteriores regidores municipales nos habían estado dando largas y nos habían tomado el pelo”, sostiene la coordinadora ciudadana en un comunicado.

Ante esta situación, la entidad exigió a la Junta Municipal la conclusión de los tres procesos de cesión y a la presidenta de la Comunidad de Madrid la construcción de los nuevos equipamientos, una demanda, esta última, que el Pleno de la Junta Municipal de Carabanchel hizo suya el pasado 4 de enero en forma de proposición que fue aprobada por unanimidad por todos los grupos políticos.

La Consejería de Sanidad ha manifestado que la apertura de los tres centros de salud es una prioridad, pero no parece que esté haciendo todo lo necesario para que esto sea una realidad en el corto o medio plazo, lo que ha llevado a las asociaciones vecinales a sacar, una vez más, sus demandas a la calle. Y es que a día de hoy, solo se han recepcionado las parcelas para los centros de salud del 15 de Mayo y de Abrantes, pero las obras están aún lejos de comenzar. Y en Comillas, el terreno, ubicado en la calle Antonio Leyva, no solo no ha sido recepcionado aún sino que la Comunidad de Madrid considera que carece de los metros cuadrados mínimos para levantar un equipamiento de esas características.

“¿No son suficientes 15 años de espera para unos equipamientos imprescindibles para Carabanchel?” concluye la Coordinadora de Asociaciones, antes de animar a las gentes del distrito a manifestarse el próximo 28 de febrero.