“El objetivo de participación se ha conseguido, al lograr que miembros de las asociaciones de vecinos se junten con activistas de otros colectivos sociales: hemos empezado a construir un proceso de cooperación”, declaró el presidente de la FRAVM, Nacho Murgui, en el acto de clausura de la Convención, que reunió en el Instituto Isabel La Católica de Madrid a unos 120 activistas de más de sesenta organizaciones sociales. Organizado en cinco ejes temáticos, el encuentro se cerró con algún acuerdo de carácter sectorial, como la reactivación de una mesa sobre vivienda en Madrid, aunque el propósito del evento no era llegar a acuerdos concretos. Tal y como recordó Murgui, la Convención “no es un espacio de decisión sino de reflexión conjunta e inspiración colectiva”. “Ojalá que haya personas que lleven adelante las propuestas que han surgido de los talleres, pero aunque esto no ocurriera, las reflexiones servirán a los colectivos sociales en su acción cotidiana”, continuó, antes de comprometerse, en nombre de la organización que preside, a convocar una comisión promotora para una próxima edición del encuentro. La idea es que dicho grupo trascienda a la propia FRAVM y esté integrado por representantes de más organizaciones sociales de Madrid.

En el encuentro de este fin de semana, además de miembros de 23 asociaciones de vecinos de diferentes barrios de Madrid, participaron sindicalistas de centrales como CGT y CC OO; medios como Nodo 50, la Unión de Radios Comunitarias de Madrid y el periódico Diagonal y organizaciones como Ecologistas en Acción, ATTAC, la Federación de Asociaciones de Padres de Alumnos Giner de los Ríos, la Comisión Española de Ayuda al Refugiado, el Centro Social Ocupado Patio Maravillas o la Unión de Cooperativas de Trabajo Asociado.

Bajo el título “Hacia una agenda de referencia común”, la convención se estructuró en cinco espacios de trabajo: democracias participativas, nuevas tecnologías, modelos de desarrollo urbano y capitalismo global, derechos sociales –sanidad, educación y empleo- y por último migraciones. Los cinco grupos disertaron de forma simultánea durante toda la jornada del sábado, en mesas redondas por la mañana, y por la tarde en talleres participativos que fueron dinamizados por miembros de la cooperativa Sembla. El domingo se reservó a la lectura de las conclusiones de estos talleres y Daniel Chávez, director del programa sobre Nuevas Acciones Políticas del Transnational Institute de Ámsterdam puso el punto y final a las jornadas con una conferencia magistral. Chávez, profesor uruguayo y asesor de gobiernos estatales y locales en materia de participación ciudadana, centró su intervención en una de las cuestiones que más interés despertó en el encuentro: los presupuestos participativos y su utilización desnaturalizada (“pasteurización”) por parte de gobiernos y agentes que nada tienen de progresistas. Defensor convencido de la intervención de los ciudadanos en la gestión de lo público, el investigador cargó las tintas contra organismos multilaterales como el Banco Mundial, la OCDE o la UE, gobiernos de países como Bolivia, Perú o Filipinas y corrientes como el nuevo “localismo” británico, que con sus recomendaciones, leyes y programas han desvirtuado el concepto de presupuestos participativos hasta vaciarlo por completo de su sentido primigenio.

Un resumen de los debates y las conclusiones de las mesas de trabajo serán publicados próximamente en este sitio web.