En los próximos días, Ángel Garrido abandonará la presidencia de la Comunidad de Madrid para presentarse como candidato del PP a las próximas elecciones al Parlamento Europeo, poniendo fin a un breve y accidentado mandato en el que ha dejado “muchos deberes” sin hacer. Uno de ellos, la regulación de las Viviendas de Uso Turístico (VUT) para frenar su proliferación descontrolada en algunos barrios y municipios de la región. La FRAVM y las asociaciones vecinales de Centro y de otros distritos capitalinos afectados por este fenómeno, como Chamberí o Retiro, llevan más de un año esperando que el Gobierno regional apruebe el proyecto de decreto que tiene entre manos, un texto para el que presentaron numerosas alegaciones. Ante este hecho y la “inacción” de las administraciones en poner freno al problema, las asociaciones vecinales de Sol y Letras y La Corrala de Lavapiés, junto al colectivo Lavapiés Dónde Vas han convocado una marcha que mañana, 9 de abril, partirá a las 19:00 de la plaza Jacinto Benavente con el lema “No a la turistificación de nuestras casas y barrios”. La manifestación transcurrirá por las calles Huertas y León y la plaza de Antón Martín, para continuar a continuación por la calle Magdalena y descender hasta la plaza de Lavapiés por la calle Ave María. Se trata de un recorrido plagado de pisos turísticos y otro tipo de alojamientos que, poco a poco, están transformando la zona en un auténtico parque temático para el turismo, expulsando a buena parte de su población residente.

“Garrido ya está haciendo las maletas y aquí nos deja turistificados; antes de irte, ten al menos la decencia de solucionar el fiasco que habéis generado con las Viviendas de Uso Turístico”, le espetan los grupos convocantes de la protesta de mañana, muy críticos también con el nuevo Plan Especial de Hospedaje (PEH) aprobado recientemente por el Ayuntamiento de Madrid, que consideran absolutamente insuficiente para solucionar el problema. De hecho, el requisito estrella del PEH, la obligación de que las VUT tengan un acceso independiente, ya aparece en las Normas Urbanísticas del PGOUM de 1997, “y lo que realmente necesitamos es un incremento de los servicios de inspección y control y un aumento de las sanciones para que estos pisos se puedan cerrar”, en palabras de Vicente Pérez Quintana, responsable de Urbanismo y Vivienda de la FRAVM.

“No parece serio ni respetuoso con la vecindad que la Comunidad de Madrid mantenga que por debajo de 90 días un piso turístico no se pueda considerar Vivienda de Uso Turístico, ni por tanto quedar sometido a la legislación y normativas existentes, o que la Comunidad de Madrid elimine el registro de estas viviendas de hospedaje, rompiendo con ello cualquier control y, lo que es peor, llevándolas a un mayor nivel de opacidad y aumentando, más si cabe, el despropósito para una actividad que ya ha demostrado con creces ser nociva para los y las vecinas de los barrios afectados”, indican las asociaciones que impulsan el pasacalles de mañana. Estas, que llevan más de dos años movilizándose para frenar la gentrificación y turistificación de sus barrios y los problemas de convivencia que generan a diario las VUT, han realizado un llamamiento a sus vecinos y vecinas para acudir con “maletas y vestidos/as de luto”.