El 13 de diciembre de 2010, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, acompañada por la Consejera de Educación, Lucía Figar, presidió el acto de colocación de la primera piedra del nuevo colegio público Maestro Padilla, situado en el barrio de Buenavista del PAU en Carabanchel.

La nota de prensa publicada por el Ejecutivo autonómico anunciaba la creación de “675 plazas -225 de segundo ciclo de Infantil (3 a 5 años) y 450 de Primaria (de 6 a 12 años)” y la puesta a disposición del vecindario de 9 aulas de Infantil, sala de usos múltiples y zona de administración para el curso 2011/12.

Las obras del centro escolar, sin embargo, comenzaron, en palabras del AMPA del Colegio Público Maestro Padilla y la AV Carabanchel Alto en mayo de 2011, “con un retraso de casi cinco meses obre la fecha de inicio prevista por la propia Comunidad de Madrid”.Por todo ello y, “pese a las preocupaciones reiteradas en varias ocasiones por padres y vecinos ante de Educación respecto de que los plazos no se estaban cumpliendo”, el Gobierno regional no adoptó las medidas necesarias para garantizar el cumplimiento de los plazos anunciados. Resultado: “en estos días se está comunicando a los padres que los niños de 3 y 4 años no podrán comenzar en septiembre las clases en el nuevo centro, y tendrán que hacerlo de forma disgregada por edades en diferentes centros”.

Las familias carabancheleras piden, asimismo, que el módulo de Educación Primaria abra para el curso 2012/2013 “según lo prometido en reunión conjunta con los padres en marzo de 2011”, ya que en la actualidad y “debido a la fuerte demanda de escolarización de niños de 3 años en la zona, el CEIP Maestro Padilla ha tenido ya que acoger más clases de niños de las que fue diseñado, lo que hace que para cursos posteriores el número de clases a ofertar sea más reducido, y por lo tanto,  podría no poder garantizarse la escolarización de todos los niños de 3 años del barrio en años venideros”.

Por último y, para evitar tener que volver a enfrentarse al mismo problema los próximos años, piden a la Consejería que lleve a cabo una planificación en la demanda educativa del barrio “mucho más rigurosa que la llevada a cabo hasta la fecha”.