El pasado viernes, siete familias que ocupan varias viviendas de promociones del IVIMA del barrio de Arroyo Culebro que se “vendieron a fondos buitre” decidieron encerrarse de manera indefinida en el vestíbulo del Ayuntamiento de Leganés ante el riesgo de ser desahuciadas. Se trata de hogares con rentas muy bajas y la mayor parte de sus miembros en paro que se vieron obligadas a ocupar inmuebles del instituto madrileño que habían sido vendidos a empresas como Encasa Cibeles y cuyos alquileres se incrementaron hasta los 700 euros, una cifra imposible de afrontar.

Los encerrados, entre los que hay siete menores, solicitan al Ayuntamiento de Leganés una vivienda de alquiler social para cada familia, y de momento han rechazado la oferta del Consistorio de facilitarles una habitación por hogar. En estos días de encierro, han recibido la solidaridad activa de numerosos ciudadanos del municipio, con su Federación de Asociaciones Vecinales a la cabeza.

Para esta entidad ciudadana, el “problema no es nuevo, se repite, y las instituciones públicas de la Comunidad Autónoma y el Ayuntamiento de Leganés siguen sin soluciones al problema de los desahucios. El anterior Gobierno municipal del PP miró para otro lado ante las reiteradas peticiones de los afectados de pedir soluciones a este grave problema. El actual Gobierno del PSOE tampoco está a la altura de la situación y da largas, sin que hasta el momento dispongan de un cupo de viviendas públicas para hacer frente a estas necesidades. ¿Para cuándo las soluciones a problemas de este calibre?” se pregunta.

Por otro lado, la federación vecinal denuncia que “la vivienda sea un negocio para los especuladores y las instituciones públicas como ha ocurrido con la venta de las 3.000 viviendas del IVIMA al Fondo Buitre Goldman Sachs (Azora-Encasa Cibeles), dejando desprotegidas a miles de familias” y exige que “el Ayuntamiento de Leganés disponga de un fondo de viviendas públicas para hacer frente a problemas de esta índole”.