La Asamblea Ciudadana del Barrio de Universidad (ACiBU) reclama que los actos programados para conmemorar el bicentenario del 2 de Mayo no se conviertan en “un mero instrumento de propaganda institucional y autobombo político”, sino que constituyan un primer paso irreversible en la recuperación de las fiestas populares de Malasaña, y una llamada de atención sobre las necesidades reales del barrio.

Tras varios años de negativas y prohibiciones, y con motivo del bicentenario, el Ayuntamiento de Madrid ha accedido a incorporar a su programa algunas de las propuestas de ACiBU, pero ha vuelto a mostrar su rechazo a algunas actividades que los vecinos consideran irrenunciables, como la verbena popular.

Además de transmitir sus propuestas al Ayuntamiento, ACIBU ha colaborado con el Patio Maravillas y con el Foro Social de Madrid para organizar un programa de fiestas alternativo a los ‘fastos oficiales’, con actividades y celebraciones a pie de calle, pensadas para los vecinos y los visitantes del barrio. Destaca la exposición permanente de fotografías en los balcones de las plazas, y la celebración de una comida y una verbena popular.

El Ayuntamiento prohíbe las tradicionales Fiestas del 2 de Mayo desde 2004, fecha en la que los vecinos decidieron voluntariamente renunciar a las celebraciones en solidaridad con las víctimas de los brutales atentados del 11M. Aprovechando esta dramática coyuntura, el Consistorio se ha negado a autorizar los festejos hasta hoy, alegando ‘posibles desórdenes sociales’, y castigando así de forma injusta a todos los vecinos del barrio.

Los incidentes registrados el año pasado demostraron la ineficacia de esta prohibición e impusieron un castigo doble a los vecinos, que padecieron en sus propias carnes los incidentes y, además, se quedaron sin sus fiestas.

ACIBU advierte que “no tira la toalla” y que seguirá trabajando para que las fiestas del 2 de Mayo no sean un mero ‘paréntesis promocional’, sino “una llamada de atención sobre las necesidades reales del Barrio de Universidad y las reivindicaciones de sus vecinos: la restricción del tráfico rodado y la peatonalización de las calles, la construcción, en el barrio, de un centro público de especialidades médicas situado en el barrio, y un centro cultural y locales para el uso de asociaciones y vecinos”.