Dos proyectos del Ayuntamiento dados a conocer en agosto de 2005 activaron la oposición de todas las entidades de La Prospe: la construcción de un aparcamiento subterráneo de 800 plazas, una cancha de pádel y pistas de fútbol y baloncesto de pago en el parque de Berlín, el corazón, una oposición que logró convocar a más de 500 vecinas y vecinos en una manifestación llevada a cabo el pasado mes de junio. Decenas de pancartas recogían las reivindicaciones más sentidas:’No a un parque atrapado por el tráfico’, ‘Pistas deportivas gratuitas y abiertas para todos’, ‘No a una plaza con corazón de hormigón y alma de mercader”.

En opinión de la A.V. Valle Inclán de Prosperidad “estas actuaciones van encaminadas a erradicar la presencia de un tipo de personas que utilizan las plazas y parques para reunirse y divertirse y que, por supuesto no representan amenaza alguna para la seguridad del barrio, pero que no son potenciales consumidores de ocio. En nombre de la seguridad, quieren destruir nuestra plaza y convertirla en un desierto de cemento en un distrito que no es especialmente inseguro’. En nombre de la movilidad, quieren construir además un parking bajo el parque y, para colmo, un pequeño polideportivo de pago cuando ya hay uno a 200 metros, el de Pradillo. En cuanto al parking, los vecinos ya rechazamos uno de 390 plazas. Las rejillas de salida de humo constituyen una agresión al parque, algunos árboles tendrían que ser talados y otros morirían por el cambio de corrientes freáticas. La salida del parking estaría, según el proyecto del Ayuntamiento, en la esquina de dos calles, una de las cuales, la de Marcenado, sólo tiene un carril. ¿Son estos los proyectos del área de Movilidad? Todo esto responde –en su opinión- a un modelo económico en el que se priorizan los intereses privados convirtiendo las calles en un mero lugar de paso destinado a ir a trabajar o a consumir en las grandes superficies comerciales. La ciudad está diseñada en función del transporte privado. Frente a este panorama reivindicamos la prioridad del uso público frente al uso privado; el interés social frente al interés privado. Queremos que las calles y las plazas vuelvan a ser el lugar comunitario donde los ciudadanos se encuentran para convivir, compartir, dialogar y divertirse juntos. Queremos que la ciudad vuelva a estar habitada por convecinos, no por meros consumidores. Reivindicamos, en definitiva, el derecho a disfrutar de los espacios públicos al margen de los circuitos del mercado”.

Seis meses después, las entidades ciudadanas volverán a movilizarse esta tarde para protestar por la tala de los árboles que el Ayuntamiento de Madrid ha llevado a cabo en la calle Marcenado. Será esta tarde, a las 19.30h, con ocasión de la celebración del pleno municipal de Chamartín.