Gines Jiménez  Buendía parece decidido a exigir la reincorporación a su antiguo puesto de Jefe de la Policía Local de Coslada. ‘¿Qué sucede con las denuncias de sus presuntas actividades, con los vecinos que tras ver a estos señores en prisión han decidido dar un paso adelante y denunciar sus casos particulares?’ se preguntan los vecinos y vecinas.

‘Pues para quien quiera enterarse, incluida la judicatura, en Coslada no queremos funcionarios presuntamente culpables de delitos tan graves y si estos funcionarios son los que tienen como misión velar por la seguridad de los ciudadanos y hacer cumplir las leyes vigentes con una pistola al cinto, pues menos aún los queremos por nuestras calles representando a una autoridad a la que han insultado y a un cuerpo, el de la Policía Local, al que han humillado y herido hasta tales extremos que hoy por hoy son muchos los ciudadanos que han perdido el respeto y la confianza a ese cuerpo policial’ indica la citada coordinadora en una nota.

La intranquilidad y alarma social en Coslada por la presencia de este y otros elementos implicados en el llamado caso “Bloque” es notoria y preocupante y las asociaciones vecinales no están dispuestas ‘a soportar el acoso, la prepotencia, las presiones y, hasta en algún caso, las amenazas que algunos de estos individuos están ejerciendo sobre los representantes del pueblo, el alcalde, el concejal de Seguridad, el Concejal de Personal… para ser reincorporados al servicio activo en la Policía Local’.

‘Hay que recordar que, si bien todos tenemos derecho a la presunción de inocencia, también tenemos derecho a sentirnos protegidos y la reincorporación de presuntos delincuentes en el cuerpo que debe protegernos y vigilar por la convivencia entre vecinos nos preocupa y nos hace sentirnos a merced del capricho y la impunidad de unos pocos que han contaminado a todo un cuerpo de seguridad. Debe constar que creemos en la reinserción de las personas que hayan cometido un error, pero hay una excepción, un agente del orden público no puede cometer ciertos ‘errores’. La confianza de los ciudadanos en estos funcionarios debe de ser total, si esta se pierde, se pierde el respeto y la autoridad’, apostillan los portavoces ciudadanos.