La Asociación Vecinal Osa Mayor (Moncloa) no claudica en su lucha por conseguir que Iberdrola elimine los cables de alta tensión que pasan a apenas 4 metros por encima de los tejados de varias viviendas.

La chispa de la oposición vecinal prendió hace veinte años. Tiempo después, en mayo de 1992, los grupos municipales del PP, PSOE e IU acordaron en un pleno de la junta municipal de Moncloa-Aravaca alejar los cables de las viviendas para reducir así las nocivas consecuencias de la actividad de los campos electromagnéticos sobre la salud de las personas (cáncer, leucemia…). Cinco años después, los cables seguían allí.

Atendiendo a la queja de la asociación vecinal, en febrero de 1997 el Defensor del Pueblo remitió un informe a las Cortes Generales pidiendo la “ejecución inmediata” del enterramiento de los cables toda vez que los tendidos de alta tensión situados sobre las viviendas unifamiliares “exceden notablemente de las intensidades consideradas sanitariamente admisibles”. En febrero de 1998 el Fiscal de Medio Ambiente del Tribunal Superior de Justicia puso una fecha límite para la ejecución del enterramiento de los cables en tanto atentan contra “los derechos fundamentales a la salud, al disfrute del medio ambiente y a una vivienda digna”: ocho años. Tampoco este plazo se ha cumplido a pesar del peligro que la actividad de los campos electromagnéticos comporta para la salud. “La alarma de los vecinos -advierte Amelia M. Romero, portavoz de la AV Osa Mayor- no es injustificada. En 1996 el Parlamento Europeo, a través del presidente de la Comisión de Peticiones, nos remitió un informe en el que se sugiere un vínculo entre los campos electromagnéticos y la leucemia infantil”, señala.

Ni la empresa propietaria del circuito, Red Eléctrica Española, ni Iberdrola ni las administraciones madrileñas han hecho nada para cumplir las indicaciones del Defensor del Pueblo y la Fiscalía. “La Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Madrid nos ha dado varias fechas de retirada de los cables en otras tantas cartas dirigidas a la asociación que se han quedado obsoletas porque los cables siguen sobre nuestros tejados”, lamenta Romero. “El director de Industria de la Comunidad de.Madrid, en un encuentro que mantuvimos con él en presencia de un representante de Iberdrola en mayo de 2008 nos aseguró que en septiembre se retiraría el circuito Majadahonda-Ventas, propiedad de Iberdrola. Y así ha sido. Nos dijo también que en diciembre se retiraría el circuito propiedad de Red Eléctrica Española, Otero-Ventas, pero parece que falta por firmar una adenda al convenio de soterramiento de líneas de alta tensión firmado por la Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento de la capital e Iberdrola que añada este circuito al acuerdo. Las canalizaciones de los nuevos cables están terminadas desde hace 3 años. Entonces, ¿qué ocurre? ¿A qué se debe este retraso?”, añade.

Por todo ello y, dado que “no vemos un horizonte claro para la solución de este grave problema por los continuos incumplimientos de las promesas de la empresa y las administraciones madrileñas”, la AV Osa Mayor convoca una concentración que tendrá lugar el viernes 24 de abril a las 18h. en el número 141 de la avenida Osa Mayor.

(Fotografía: Madridiario)