Representantes de la Coordinadora de Colectivos Afectados por el Plan Integral de Mejora de las Instalaciones del Centro de Instalaciones Energéticas Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT), de la que forma parte la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM), anunciaron esta mañana su intención de presentar una querella criminal contra el director del centro y los responsables de seguridad y de protección radiológica. “Hemos tomado esta decisión -subrayó Miguel Yuste, portavoz de la Coordinadora- después de agotar todas las vías administrativas”. Nos hemos dirigido -añadió- al Congreso de los Diputados, a la Asamblea de Madrid, al Ayuntamiento de la capital, a los ministerios de Industria, Ciencia y Tecnología e, incluso, al Parlamento Europeo, pero no hemos obtenido la más mínima respuesta”. Madrid, recuerdan, alberga desde hace más de cuarenta años un cementerio nuclear en las inmediaciones de tres universidades, la UNED, la Complutense y la Politécnica y de las viviendas de las miles de personas que viven en los distritos de Moncloa-Aravaca, Tetuán, Fuencarral-El Pardo y Chamberí. ‘Muchas de estas personas -señalaron durante la rueda de prensa celebrada hoy- son especialmente sensibles a las radiaciones ionizantes, como las mujeres jóvenes que acuden a los centros universitarios, cuya herencia cromosómica puede quedar definitivamente afectada por las radiaciones. El tema, como vemos, no es baladí”.

Julián Martín, vecino del centro, dio testimonio de las consecuencias de las radiaciones emitidas por los materiales radiactivos almacenados en el CIEMAT. “Vivo a un kilómetro escaso del centro desde que se construyó -declaró- y puedo decir que de 14 que somos de familia, nueve hemos padecido cáncer. Algunos, como yo, hemos podido superarlo. Otros, lamentablemente ya han fallecido”. “Es urgente -añadió- que las administraciones públicas obliguen a los responsables del CIEMAT a adoptar las medidas de seguridad necesarias para garantizar la salud de los trabajadores y los vecinos hasta que trasladen los residuos a otro lugar. Para ello -exigió- deben estar enterrados a una profundidad mínima de 400 metros”.

Por todo ello, la Coordinadora presentará una querella criminal contra los responsables del centro para exigir que adopten las obligadas medidas de control y de seguridad hasta el definitivo traslado de los residuos al cementerio nuclear que se determine. Pide, asimismo, a las administraciones que realicen un estudio epidemiológico para detectar las consecuencias de la actividad del CIEMAT en la salud de los trabajadores y vecinos del centro.