Las manifestación que, bajo el lema “Derecho a techo. Stop a la especulación”, tendrá lugar el próximo domingo 20 de junio entre la plaza de la Villa y la Puerta del Sol es “sólo el principio de una larga trayectoria que anuncia un otoño caliente y un invierno al rojo vivo”. Son palabras de Francisco Caño en la rueda de prensa llevada a cabo ayer en la sede de la FRAVM para hacer públicas las reivindicaciones de la manifestación. “A partir de ahora seguiremos convocando a los agentes sociales que se mueven en defensa del derecho a la vivienda” en un proceso integrador que se espera largo e intenso. “Un proceso que lleve a las administraciones públicas a asumir su responsabilidad en el retraso en la entrega y el sobreprecio de las viviendas de los PAUS. Para que contengan el precio. Porque el incremento del precio de la vivienda se debe, sobre todo, a la falta de actuación de las administraciones públicas. En definitiva, por el abandono de nuestros representantes del 47 de la Constitución en virtud de una política que considera más importante vender suelo que construir viviendas”.

Después de presentar a los representantes de todos los colectivos, Caño cedió el testigo a los vecinos del PAU de Carabanchel, que reclamaron la urgente e ineludible intervención del Ayuntamiento como responsable directo de que los planes estén en manos privadas y exigieron la inmediata aplicación de la ejecución sustitutoria. Roberto Rodríguez, en representación del PAU de Vallecas, por su parte, pidió más información para los vecinos, la ejecución simultánea y la agilización de los trámites bucrocráticos. Subrayó, por otra parte, que otro de los objetivos prioritarios de la movilización del domingo es que la administración construya equipamientos básicos en los nuevos barrios. De no ser así, en torno a 500.000 vecinos no podrán contar con colegios o centros de salud, algo que pone de manifiesto la falta de previsión del Ayuntamiento. Pero las reivindicaciones no acaban ahí. Son muchos los años que miles de vecinos de Madrid llevan esperando para disponer de su vivienda habiendo desembolsado cantidades millonarias. Juan Pablo Muñoz, representante de la A,V. del Sureste, es uno de ellos. En su comparecencia ante los medios, Juan Pablo se mostró convencido de que los retrasos en la construcción de las viviendas ‘es consecuencia interesada del Ayuntamiento, que ha tramitado muy rápidamente la nueva Ciudad Deportiva del Real Madrid mientras que a nosotros nos ha dejado de la mano de Dios”. Todo ello sin aplicar sanción alguna a los gestores. “Aún hoy -apuntilla Francisco Caño-, hay carteles en algunas oficinas anunciando pisos de 22 millones para el 2007 en los nuevos desarrollos del sureste. Así que el fraude continúa. Pablo Rodríguez aportó la visión de los miles y miles de jóvenes que, sujetos a la movilidad y la precariedad del mercado laboral, no tienen posibilidad alguna de aspirar siquiera a una vivienda en propiedad. Iniciativa, sin embargo, no les falta. Ya son cuatro las cooperativas constituidas por jóvenes en los barrios de Alto del Arenal, Adelfas y Ciudad Lineal para instar al Ayuntamiento a crear un parque de vivienda pública en régimen de alquiler que dé posibilidad a los vecinos de seguir viviendo en sus barrios. También el sur de la Comunidad lleva tiempo planteando propuestas y movilizándose en defensa del acceso de los ciudadanos a una vivienda digna. En este sentido, su portavoz, José Luis Carretero reivindicó una política de vivienda protegida, la creación de una agencia de control del fraude inmobiliario y de un fondo de compensación para resarcir a los afectados, así como desgravaciones fiscales al alquiler, entre otras que hagan posible que ‘no nos tengamos que hipotecar hasta la vejez’.