Además de estos objetos de recuerdo y homenaje, los asistentes, colocaron una placa de callejero con la rúbrica “Avenida de la III República”. Junto a las vecinas y vecinos de la zona, al acto acudieron numerosos ex-presos como Víctor Díaz-Cardiel, dirigentes sindicales como Agustín Moreno, y el diputado de IU Gaspar Llamazares, que colocó en la valla la fotografía del eurodiputado Willy Meyer, antiguo preso en Carabanchel. La iniciativa vecinal se cerró con la intervención de Julián Rebollo y Víctor Díaz-Cardiel, que, en nombre de la plataforma convocante, reiteraron la necesidad de crear un centro por la Paz y la Memoria en alguno de los edificios del histórico penal que todavía quedan en pie. Si la piqueta finalmente derriba todo el edificio, demandaron que el centro se ubique en algún edificio de nueva creación. En cualquier caso, dejaron claro que su reivindicación se concreta en un centro de memoria de la represión franquista, algo que tiene poco que ver con el centro de estudios de la memoria democrática que ha anunciado Instituciones Penitenciarias.

Plataforma por un centro para la paz y la memoria en la antigua cárcel de Carabanchel, coordinadora promotora del acto, volvió a expresar su intención de mantener viva la memoria de la represión franquista, en particular la relacionada con la cárcel de Carabanchel y anunció que continuará en su trabajo de recopilación de toda la historia relacionada con dicha prisión, y que mantendrá su lucha hasta conseguir este centro que ha sido apoyado por numerosas asociaciones de vecinos, de ex-presos, así como por destacadas personalidades del mundo de la política, el sindicalismo, la cultura y diferentes instituciones relevantes.