Ana Cabanes, de la Asociación Vecinal Camino Alto de San Isidro, fue la encargada de presentar y conducir un acto que, con la presencia de numerosos vecinos y vecinas, se desarrolló ante el local de la entidad, en el número 5 del paseo peatonal de Camino Alto. Ante decenas de niños, los mismos que tanto cariño profesaban a nuestra querida Carmen, su hijo Javier, en nombre de la familia, agradeció el apoyo de las asociaciones vecinales y de los habitantes del barrio, antes de repasar diversos momentos de la vida de su madre, destacando su capacidad de lucha (que resultó clave para vencer, en dos ocasiones, un tumor, el mismo que le arrancó finalmente la vida), su bondad, su humor y su entrega para los que menos tienen. A continuación, Elena Sigüenza, en representación de la Coordinadora de Asociaciones de Carabanchel, recordó a Carmen junto a su marido y compañero de militancia, Juan Luis Camarero, que falleció unos meses antes de la ex presidenta de la asociación vecinal de El Alto. Juan Luis y Carmen dirigieron la entidad en los últimos años, revitalizándola y asegurando su continuidad. “Carmen y Juan Luis fueron dos personas muy importantes para el barrio y para Carabanchel, y hoy nos toca a nosotros continuar su ejemplo de lucha”, subrayó Sigüenza, que también forma parte de la junta directiva de la FRAVM. La vicepresidenta de esta organización, María del Carmen Lostal, y su responsable de Urbanismo y Vivienda, Vicente Pérez Quintana, también estuvieron presentes en la jornada, al igual que el ex presidente de la FRAVM y actual delegado del Área de Coordinación Territorial y Cooperación Público-Social, Nacho Murgui.

En la misma línea que Sigüenza, Esther Gómez, concejala presidenta de la Junta de Carabanchel, insistió ante los habitantes del barrio en la necesidad de que el trabajo desinteresado y ejemplar desarrollado por Carmen González tenga continuidad en otras personas, con objeto de seguir mejorando la vida de los vecinos y vecinas del barrio.

Tras la concejala, una compañera de Carmen en el extinto Centro de Formación Magerit, en el que trabajó durante muchos años como cocinera, recordó su gran implicación como representante de los trabajadores: “era una auténtica dirigente sindical”. Durante su época laboral, González militó activamente en UGT.

A renglón seguido, una representante de la comunidad magrebí del barrio, agradeció el apoyo brindado por Carmen en todo momento. “Gracias a ella hemos podido aprender castellano en la asociación”, sostuvo. Precisamente las mujeres de las clases de alfabetización y castellano de la entidad vecinal prepararon para la jornada diversos platos que, junto a otros aportados por el Grupo de Empleo de San Isidro y la asociación, dieron vida a una agradable comida popular en honor de la “guerrillera vecinal del Alto de San Isidro”. Una integrante de la comunidad latina de la zona destacó igualmente la “gran acogida que Carmen siempre brindaba a las personas llegadas de fuera, algo que hacía que enseguida te sintieras como en casa”.

La jornada finalizó con un pequeño concierto a cargo de Maribel Pizarroso, gran amiga de Carmen y ex dinamizadora vecinal y de empleo de la FRAVM en el Alto de San Isidro; y con un llamativo baile tradicional peruano. Además, en el local de la asociación vecinal, se proyectaron dos vídeos: uno sobre el barrio, elaborado por sus propios vecinos y vecinas hace tan solo unas semanas, y otro sobre la trayectoria de Carmen, confeccionado a partir de decenas de fotografías sobre su vida y activismo.

Tras el visionado de los cortometrajes, el actual presidente de la asociación vecinal, José Pérez, gran compañero de militancia vecinal y política (en IU) de Carmen y de Juan Luis, con la ayuda de otras personas del barrio y los nietos de Carmen, plantó dos árboles ante la sede de la entidad: un júpiter en honor del segundo, y un árbol del amor en recuerdo de Carmen. “Ahora nos toca a nosotros cuidarlos para preservar su memoria, y cuidar el barrio como ellos lo hacían”, concluyó Elena Sigüenza.