Durante los últimos años, la población de Alcorcón ha experimentado un notable incremento y, según los planes de desarrollo urbanístico previstos, este municipio crecerá más aún próximamente. Creemos que la red actual de centros públicos de salud no son suficientes para atender las necesidades de la población con criterios adecuados de eficiencia. Por ello, nos oponemos al cierre de los centros de salud de Los Castillos y Dr. Granero Viñedo con la justificación de que no cubren los requisitos de seguridad e higiene y a su sustitución por dos nuevos centros, uno en la zona de Los Castillos y otro en la zona de la Ribota. Entendemos que estos dos nuevos centros no van a ser suficientes para atender a la población de dichas zonas y menos todavía para asumir la atención sanitaria de otras zonas del municipio. Por mucho que creen nuevos centros de salud en otros enclaves de la ciudad, estas zonas seguirán estando carentes de atención sanitaria.

La medida anunciada por el Gobierno regional va a suponer, en opinión de las asociaciones, una masificación de tarjetas sanitarias en los centros de salud del municipio por dejadez de las funciones de conservación, mantenimiento y adecuación de los centros de salud y un grave perjuicio para la población afectada (vecinas y vecinos, en muchos casos, mayores de 65 años) que tendrán que realizar un mayor recorrido para acudir al médico de familia. Estamos radicalmente en contra de este traslado sin el expreso consentimiento de las personas afectadas”.

Los portavoces vecinales denuncian que la medida vulnera el derecho a la protección a la salud, reconocido en el artículo 43 de la Constitución Española, así como el derecho de participar en la gestión sanitaria que asiste a la ciudadanía, reconocida en el Preámbulo de la Ley 12/2001 de 21 de diciembre de la Comunidad de Madrid ya que “no se nos esta dejando participar en esa toma de decisiones y nuestras valoraciones no están siendo tenidas en cuenta. No entenderemos que a los vecinos se les siga tratando como meros números sin tener en cuenta la situación de las personas. Creemos que lo que habría que hacer es pedir por escrito a los usuarios del centro si voluntariamente se quieren cambiar de centro de salud y, si al final se acuerda que el centro está infrautilizado, ver la forma más aconsejable para provocar el mínimo perjuicio posible al paciente. También creemos que habría que estudiar la posibilidad de construir un nuevo centro en los barrios afectados, para que la población que hace uso de estos Centros de Salud no tenga que desplazarse distancias largas para una atención sanitaria. En definitiva, seguimos pensando que los centros de salud Granero Viñedo y Doctor Fleming han sido abandonados para justificar su cierre. Creemos que es mejor tener centros de salud de barrio aunque sean más pequeños, a macro centros con muchas especialidades si para ello las vecinas y vecinos tienen que desplazarse lejos. Con este método, se llega a una sanidad mecanizada y se abandona la atención cercana al paciente. Si lo que realmente quiere la Comunidad de Madrid es dar un mejor servicio sanitario a la población, lo que debe hacer en abrir nuevos Centros de Salud y no cerrar los que tenemos’.