La marcha se iniciará a las 19:00 en la “zona cero” del descontrol de las terrazas en la capital, la tristemente famosa calle Ponzano. El punto exacto será la confluencia con la calle Ríos Rosas, desde donde las y los manifestantes avanzarán hasta la glorieta del Pintor Sorolla.

La entidad vecinal, que lleva meses liderando en el distrito la batalla contra las molestias causadas por el terraceo, volverá a exigir la clausura de las terrazas y ampliaciones covid el próximo 31 de diciembre y que el Ayuntamiento ponga fin al descontrol que vive actualmente Chamberí. Es la quinta protesta de estas características en los últimos tres meses.

El vecindario de zonas como Ponzano, Argüelles o Trafalgar está harto del exceso de ruido, suciedad y altercados que genera la saturación de terrazas, por no hablar de los problemas de movilidad. Plazas, aceras y bandas de aparcamiento sufren una auténtica invasión de mesas, sillas, veladores, estufas y todo tipo de elementos que convierten en privado el espacio público.

Lamentablemente, la propuesta de modificación de la ordenanza de terrazas que maneja actualmente el Ayuntamiento, concebida en claro beneficio de los hosteleros y sin tener apenas en cuenta los derechos de las personas residentes, no servirá para resolver estos problemas. Por ello, tanto El Organillo como la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM), que apoya la protesta del jueves, han solicitado la retirada del texto con el fin de que vuelva a la casilla de salida y se inicie un verdadero proceso de diálogo y concertación que finalice con un proyecto de consenso.

En el plano judicial, la asociación vecinal, junto a varios vecinos y vecinas a título particular afectados, interpuso el pasado 17 de noviembre un recurso contencioso administrativo por “la inactividad o ineficacia del Ayuntamiento de Madrid” a la hora de atender los ruegos de la vecindad ante el exceso de ruido provocado por las terrazas y los locales de ocio nocturno.