Manuel Gambarte, representante de la A.V. Nuevo Movimiento Vecinal de Malasaña y Manuel Osuna, vicepresidente de la FRAVM, se dieron cita ayer con Soledad Mestre, delegada del Gobierno en Madrid. Gambarte hizo hincapié en la necesidad de aplicar políticas preventivas en el tema del botellón y subrayó que la ley debe aplicarse todos los días del año, pero con mayor celo aún con ocasión del Dos de Mayo, ya que “todos los años pasa lo mismo desde que se prohibieron las fiestas. Malasaña es simbólica de un tipo de postura sociocultural ante la vida. Desde la transición, el Dos de Mayo ha simbolizado la libertad, la participación…. Es absurdo que intenten acabar con algo así. Que eliminen el botellón y patrullen las calles, que es lo que tienen que hacer, y permitan que expresiones de la cultura popular madrileña, como son estas fiestas, se desarrollen con todas las garantías”. El representante vecinal señaló, asimismo, que, en su opinión, la Policía Municipal se extralimitó en sus funciones durante los conflictos desatados durante los pasados fines de semana y criticó la “decisión política de quienes dieron tales órdenes”.

Tras la hora y media que duró el encuentro, Gambarte valoró la reunión como satisfactoria. No habrá más Policía Nacional en las calles ni se tomarán medidas de urgencia, pero los representantes de la Delegación se comprometieron a mantener una reunión con los responsables del cuerpo de la Policía Municipal para coordinar sus actuaciones en el distrito Centro.

La Asamblea Ciudadana Barrio de Universidad (ACIBU), por su parte, se reunirá con la delegada el próximo viernes 18 de mayo y está a la espera de darse cita con representantes del Ayuntamiento de Madrid.