Durante la marcha, fueron muy visibles en pancartas y carteles los déficit que padece la zona en materia sanitaria y las demandas vecinales para solucionarlos. Así, los manifestantes, encabezados por la Plataforma Sanidad Pública Norte, denunciaron la situación del Centro de Especialidades “La Paz” de Alcobendas, que “debe ser restaurado, tal y como era, para lograr su pleno funcionamiento y reducir la saturación de consultas del hospital del Norte”. Además, las asociaciones vecinales reclaman desde hace años la construcción de un Centro de Atención Primaria en el barrio de Dehesa Vieja (San Sebastián de los Reyes), una demanda cada vez más apremiante ante el aumento de la población de este nuevo desarrollo urbanístico que aliviaría el colapso en las Urgencias del hospital. Otra medida para reducir esta situación pasa por aumentar el “número de ambulancias para desplazamientos de pacientes a los centros sanitarios” y, sobre todo, el personal del Servicio de Urgencias de Atención Primaria (SUAP) del Centro de Salud Reyes Católicos de San Sebastián de los Reyes.

En una nota que hizo pública la MESDAP dos días antes de la Marea Blanca, esta red compuesta por sindicatos y colectivos de pacientes, vecinales y de profesionales sanitarios demandaba también la apertura de la Torre Cuatro del Hospital del Norte. “Los trabajadores dicen que, ante la masiva demanda en aumento desde su apertura existe un déficit de camas a resolver; denuncian que prefieren colapsar Urgencias y reprogramar cirugías. Todos los días hay entre 20 a 30 pacientes esperando cama en un embudo que sobrecarga al personal sanitario, genera frustración en pacientes y familiares, agrava una situación de aumento también paulatino de pacientes. La solución puntual de añadir camas en hospitalización sin más personal, no resuelve el problema, sino que produce inseguridad del personal y merma en la seguridad de los pacientes. Habiendo denunciado estas carencias que abocan al error y la desesperación, exigen se dote de medios humanos y materiales suficientes y se abra la Torre Cuatro. La Gerencia y la Consejería deben de implementar un plan de contingencia que de solución al colapso progresivo” sostiene la mesa.

A las exigencias anteriores la MESDAP añade la reversión inmediata del Laboratorio Clínico Central, que se encuentra ubicado en el Hospital del Norte, para que vuelva a ser totalmente público. El laboratorio “se entregó en concesión a una UTE hoy en manos de BRsalud con 55 % de Unilabs y un 45 % del Grupo Ribera Salud. Pedimos recuperar para la sanidad pública trabajadores y laboratorio que son nuestros; exigimos una gestión saludable de las pruebas, cuyos protocolos y movilidad no pongan en riesgo los resultados como denuncian numerosos facultativos. El contrato vence a final de este mes y no hay ninguna razón para renovarlo”, asegura la MESDAP.

“Esta es una nueva ocasión para concienciar a la ciudadanía sobre negligentes políticas que han practicado el nepotismo como resguardo legal para hacer con el dinero público lo que les vino en gana”, sostuvo ante las puertas del hospital del Norte un portavoz del colectivo, antes de continuar de la siguiente manera. “Este edificio construido en terreno público nos ha hecho contraer una carga en cánones por 30 años a pagar a constructoras y fondos de capital riesgo que un día huyen y nos dejan empantanados o que chantajean con que necesitan más. Su existencia obedece a aquella idea del exconsejero Juan José Güemes que hoy sigue chupando de nuestra economía pública: “Sanidad como oportunidad de negocio”. Éste hospital arrancó en 2008; es un buen ejemplo de círculo completo de mercantilismo político sanitario. En él podemos visualizar qué supone el invento para usuarios y pacientes; para sus trabajadores y qué significa un botín, que no pedía pan, como es la privatización del Laboratorio Clínico Central, donde viajan las muestras de los hospitales Aguirre y sus centros de influencia; enorme dispendio lucrativo que ella e Ignacio González decidieron entregar a una UTE. 320.000 personas de 52 municipios del Norte de la Comunidad de Madrid acuden al hospital del Norte para consultas e intervenciones; sin embargo, a pesar de la modernidad estética que agrada y de las habitaciones que, con evidente carácter de placebo, venden como individuales, está lleno de carencias”.