A las vecinas y vecinos se sumaron profesionales del hospital que, como los primeros, están actualmente muy preocupados por el futuro del mismo. Las asociaciones convocantes, que ya han recogido 20.000 firmas contra su cierre, denunciaron la eliminación de varios quirófanos y unidades (endoscopia digestiva, hospitalizaciones quirúrgicas…), el traslado de 60 enfermeras (el 61% de la plantilla) y de 34 auxiliares de enfermería (52%), así como el traslado de mobiliario, aparataje, instrumental, fibroscopios… a los nuevos hospitales de la Comunidad de Madrid. Los manifestantes lamentaron que un hospital en el que se han hecho importantes inversiones modernizando quirófanos, laboratorios, servicios de radiodiagnóstico, medidas de seguridad… sea desmantelado y piden que sea transformado en hospital de referencia para pacientes crónicos del sureste de Madrid, así como que se mantenga la cirugía sin ingreso.