“El Ingreso Mínimo Vital (IMV) es un pequeño avance, pues hasta ahora los salarios sociales dependían de las comunidades autónomas, siendo diferentes entre sí y perdiéndose si te ibas de una comunidad a otra. Sin duda, estamos en un momento que exigía un paso así. Sin embargo, se ha quedado muy corto, pues ha imitado la lógica de las rentas mínimas autonómicas: insuficiente económicamente, excluyente de familias necesitadas y con un procedimiento muy complicado”. De esta manera arranca un comunicado en el que RMI Tu Derecho solicita al Gobierno central y a las Cortes Generales que mejoren “ya” el IMV a través de dos herramientas: la tramitación del IMV como proyecto de ley y la elaboración del Reglamento.

Aunque lo que verdaderamente defiende RMI Tu Derecho es una renta básica acorde con la Carta Social Europea, y el IMV queda lejos de serlo, la plataforma, en un documento de seis páginas que ha titulado Propuestas para un Ingreso Mínimo Vital más incluyente (que puedes ver aquí) sugiere una serie de mejoras sencillas que ampliarían su cobertura social. Son las siguientes, y buscan que “no dejar atrás a nadie” no se convierta en una frase hueca:

– Reclamamos que el necesario complemento (100 euros) a familias “monoparentales se interprete de acuerdo a la realidad social, sin excluir a familias en las que una mujer cuida sola de sus hijos o hijas pero también cuida de algún familiar anciano o dependiente, y sin excluir a familias por percibir alguna pensión de alimentos.

– Reclamamos que no se pida que la unidad familiar tenga la misma composición desde un año antes de la solicitud, o al menos que se reduzca ese plazo y se regule evitando situaciones tan absurdas como la de que a una pareja que lleva viviendo junta 30 años se le pudiera negar el IMV por carencia de convivencia previa… sólo porque una hija se fue de casa pocos meses antes.

– Reclamamos que en un domicilio pueda haber más de dos IMV. En Madrid hay muchas viviendas en las que viven tres o más familias, cada una en una habitación, y no por gusto.

– Reclamamos que se suprima la exigencia de 12 meses de alta en la Seguridad Social, que sólo se hace a las personas solas. Discrimina a mujeres solas que han pasado su vida cuidando a su familia, en el trabajo doméstico sin contrato, etc.

– Reclamamos que la edad mínima estándar para solicitar el IMV sea 18 años, no 23 años. Esta discriminación se agrava porque a las personas solas se les exige no haber vivido durante los tres últimos años con su familia de origen; para que un(a) joven de 23 años pueda tener el IMV tendría que “haberse ido de casa” a los 20.

– Reclamamos que se suprima o al menos se reduzca la exigencia de que toda la unidad familiar haya vivido en España durante el último año; eso, por ejemplo, dejaría sin IMV a una familia a la que haya vuelto hace poco un(a) hij@ que había emigrado.

– Reclamamos que se suprima la exigencia de que toda la familia tenga residencia legal en España, dejando en desamparo a familias en las que una persona aún no tenga residencia legal, lo que ni siquiera ocurre en la restrictiva Renta Mínima de Inserción (RMI) madrileña, que sólo pide residencia legal a la persona solicitante.

– Reclamamos que se dé acceso al IMV a las personas mayores de 65 años que no cumplen los requisitos para conseguir pensión no contributiva, lo que también contempla la RMI.

– Reclamamos que se regule el procedimiento de suspensión del pago del IMV de manera que la familia afectada siempre tenga la oportunidad de dar explicaciones antes de la suspensión.

Igualmente, “hemos reclamado a la Comunidad de Madrid que abandone sus planes de cancelar la RMI de la mayor parte de las familias que obtengan el IMV, para lo que le hemos presentado una propuesta, muy poco o nada costosa, que permitiría que IMV y RMI se complementen para que las familias tengan ingresos cercanos al umbral de la pobreza”, concluye en su nota la plataforma RMI Tu Derecho, espacio en el que participa la FRAVM.

-> Ver documento Propuestas para un Ingreso Mínimo Vital más incluyente.

Imagen: Asociación Apoyo.