No es la primera vez que lo hace. Lleva años impulsando esta “reivindicación necesaria”. Necesaria porque “en el barrio existen actividades deportivas, como la escuela de fútbol (desde los seis años) y el club de baloncesto (desde los seis años), que se encuentran sin una instalación básica imprescindible, y otras iniciativas que podrían existir pero que la falta de instalaciones lo impide”, sostiene la entidad ciudadana, antes de recordar que en noviembre de 2016 acordó con el Ayuntamiento la ejecución de su demanda. “El Área de Gobierno de Medio Ambiente, la Junta Municipal de Usera y el Área de Gobierno de Coordinación Territorial coinciden en que la solución óptima, por eficiencia de recursos y conservación medioambiental de la zona, es optimizar el uso deportivo de la Caja Mágica abriendo las instalaciones a la práctica del deporte base”, dijeron entonces.

Antes, en 2014, la asociación vecinal, tras una manifestación que reunió a decenas de habitantes del barrio en la clausura del Master Open de Tenis de ese año, arrancó al Consistorio la cesión de una pista de la Caja Mágica para la práctica del baloncesto pero “en deficientes y muy inadecuadas condiciones de instalación, horario y protección para su uso”.

Es obvio que esta cesión no responde a las necesidades de la zona y que se trató de un gesto absolutamente insuficiente. Por eso, la AV Barriada de San Fermín insiste hoy en que se habilite en el interior del equipamiento un polideportivo público de verdad. Pero ¿por qué en estos momentos? “Porque es hora de que los contratos firmados por el Ayuntamiento en 2012 y en 2014 sean revisados y se abra paso el uso de la instalación al deporte de base” indica la entidad, que también pide que se aclaren los problemas en su gestión de estos años,

“¿Por qué no conocemos la auditoría económica y de gestión que informe de si es real que Momo Sport tiene una deuda de 600.000€? Porque sería igual a no haber pagado su canon durante todo el tiempo que ha explotado la Caja Mágica”, sostiene en su comunicado, antes de solicitar respuesta a las siguientes cuestiones: “¿Qué pasa ahora que ya no es Momo Sport, sino otra empresa (Forus) la que lo explota y encarece los precios? ¿Se ha hecho cargo de la deuda? ¿Es que sí se puede cambiar de empresa en el uso del Indoor Sur, y no se puede destinar a pabellón polideportivo municipal? ¿Qué pasa cuando se asegura que durante el Open toda la Caja Mágica se ocupa para ese torneo y, sin embargo, vemos que quedan espacios que no se usan para ello, por lo que son espacios ya disponibles para otros usos? ¿Es que esto no indica que las empresas que tienen esos contratos usan todo el espacio para su negocio y a su discreción, cuando hay espacio para el uso de todos los ciudadanos, que somos quienes pagamos el mantenimiento de la Caja Mágica? ¿Por qué su mantenimiento corre de cuenta de las arcas municipales, o sea, de todos y todas, y sin embargo, es solo para que haya empresas y actos que les rindan beneficios?”.

Este año es clave para la negociación de los nuevos contratos de gestión de la instalación, es decir, “es el momento de que unos contratos hechos a modo y medida de las empresas dejen de ser los dueños de la Caja Mágica”, subraya la asociación vecinal. Por ello, tal y como ha trasladado al Ayuntamiento, demanda que se aproveche este periodo para garantizar que se instale un pabellón municipal para el deporte base en el Indoor Sur de la Caja Mágica. Además, la entidad demanda la utilización de “la piscina para las actividades formativas de los colegios y para el uso de los vecinos, como sucede en el resto de pabellones municipales”, y que “la pista 3, con capacidad para 1.800 espectadores, ahora reservada para el Open y para filmar anuncios y actos de este tipo, se convierta en un pabellón municipal para usos deportivos y culturales con una capacidad del que Madrid no dispone”.

Estas reivindicaciones, ya planteadas a los responsables municipales, son “urgentes y necesarias”. “Las vecinas y vecinos del barrio no vamos a dejar pasar este OPEN ni este año sin solución ¡Es el momento! ¡No debe pasar más tiempo sin que se hagan efectivos nuestros derechos! “¡Nosotros no vamos a ceder!”, concluye la la asociación vecinal en su escrito.