Los marchistas, que salieron a las 10:00 de tres puntos diferentes de Villa de Vallecas y Vicálvaro, se congregaron una hora después a los pies de la colina, desde donde ascendieron hasta su cima en un único grupo. El Cerro Almodóvar es un lugar estratégico que ofrece unas vistas extraordinarias de Madrid y del lugar en el que el Ayuntamiento tiene previsto relanzar el desarrollo urbanístico de Los Berrocales.

Tal y como mostraron en el lugar los organizadores de la manifestación, entre los que se encuentran las asociaciones vecinales de Vicálvaro, Villa de Vallecas y la propia FRAVM, este proyecto tendrá un impacto muy negativo en el medio ambiente de la zona. Las obras de urbanización de Los Berrocales comenzaron hace una década, pero se paralizaron con un grado de ejecución muy bajo debido al estallido de la burbuja inmobiliaria y a distintas resoluciones judiciales, y desde entonces se han mantenido al ralentí. Numerosas cooperativas afectadas han sido reubicadas en el cercano desarrollo de El Cañaveral. Pese a los movimientos de tierras realizados en su día, aún quedan zonas sin transformar e incluso con importantes valores ecológicos (laderas del Cerro Almodóvar y cabecera del Arroyo de los Pradillos) y arqueológicos (yacimiento visigodo en las proximidades de la ermita de la Virgen de la Torre) que, a juicio de la plataforma, deberían protegerse y conectarse con los terrenos a preservar de los ámbitos vecinos de Los Ahijones y Los Cerros, así como con el cercano Parque Regional del Sureste. Los colectivos vecinales demandan crear una suerte de Casa de Campo del Sureste de Madrid en este terreno.

“El sureste de Madrid es una zona especialmente contaminada por la proximidad de la incineradora de Valdemingómez, por el tráfico rodado en las vías M40, M45 y M50 así como la A-3, a lo que se añade una alta contaminación por partículas debido a la actividad minera de sepiolita en la zona. Los vecinos se siente doblemente discriminados: por un lado, al no haber en el Sureste de Madrid ninguna zona natural como sí la hay en otras zonas de Madrid: la Casa de Campo, El Retiro, La Dehesa de la Villa…y, por otro lado, al ver que la zona se degrada cada día más con estos megaproyectos urbanísticos que pretenden urbanizar y edificar 58 millones de metros cuadrados de suelo virgen para construir 105.000 viviendas nuevas con los consiguientes vehículos, viales, carreteras, infraestructuras, centros comerciales, polígonos industriales, en una ciudad con 150.000 viviendas vacías”, denuncia la Plataforma por un Sureste de Madrid limpio y sostenible, en la que también participan colectivos conservacionistas y agrupaciones políticas.

Por otra parte, concluye, “carece de toda lógica que promociones anteriores ya construidas como el Ensanche de Vallecas y El Cañaveral estén a medio hacer, sin dotaciones ni servicios públicos suficientes y que se programen nuevos desarrollos al lado de estos que con seguridad correrán la misma suerte”.