La Coordinadora de Asociaciones Vecinales de San Blas-Canillejas, a la vez que aplaude la conquista del bus al centro médico, muestra su preocupación por lo que pueda suceder ese día y el fin de semana siguiente con motivo de la celebración de los dos primeros partidos de La Liga que el Atlético de Madrid juega en su nuevo campo.

Varios delegados de la plataforma ciudadana constataron ayer en una reunión mantenida con el delegado del Área de Desarrollo Urbano Sostenible, José Manuel Calvo y la concejala presidenta de San Blas, Marta Gómez, que la antigua Peineta abrirá sus puertas al público a pesar de que no se ha ejecutado ninguna de las mejoras de conexión con la M-40 prometidas. En realidad, ni siquiera han comenzado los trabajos para ejecutarlas, algo que no se producirá hasta dentro de unas semanas.

Estas obras se corresponden con la llamada primera fase del plan acordado entre el Ayuntamiento, el Ministerio de Fomento y el club de fútbol, y se identifican con la ampliación de la estructura sobre la A-2, la mejora de la conexión de la vía de servicio de la M-40 con la avenida de Arcentales, la creación de un nuevo carril y la ampliación de calzada de la M-40 hacia el sur en ambos sentidos para enlazar con la citada avenida. Hasta que estas actuaciones no sean una realidad, a los vecindarios de San Blas y Coslada les tocará sufrir atascos y caos circulatorio los días de partido, algo que llevan no meses sino ¡años! alertando a las administraciones.

Por eso, la coordinadora vecinal critica con dureza la falta de previsión y dejadez de los organismos y entidades responsables de la movilidad en la zona, que en estos momentos se afanan por finalizar otras actuaciones imprescindibles como el aparcamiento del propio estadio, que depende del equipo deportivo. A solo tres días del partido inaugural, para el que se han vendido las 68.000 localidades del Wanda Metropolitano, decenas de operarios trabajan sin pausa en el interior y el exterior del estadio para que “casi todo” esté listo de cara al encuentro. Todo resultará imposible. De hecho, es casi seguro que algunos espacios menores del estadio no podrán usarse el sábado porque no estarán listos y el Ayuntamiento no podrá conceder la licencia preceptiva.

Aún así, Calvo aseguró ayer que los eventos en el estadio comenzarán el sábado, unas prisas que las asociaciones vecinales no comparten. Para ellas, lo lógico sería que el Wanda comenzara a usarse solo cuando se hubieran tomado las medidas mínimas imprescindibles para absorber el tráfico de los más de 10.000 coches que, de media, se mueven ante un partido como el del sábado. Mientras tanto, el Atlético podría usar, de manera temporal, otros estadios.

Tarde y mal. Así se están haciendo las cosas, para desgracia de la vecindad de San Blas, que ni siquiera conoce aún el plan de movilidad que el Atlético de Madrid se ha comprometido a elaborar para atenuar las molestias que supondrá la llegada masiva de aficionados a los barrios colindantes al Wanda (Las Rosas, Las Musas, San Blas y Canillejas). La coordinadora vecinal tampoco lo ha visto, dando por hecho que aún no se ha redactado. ¿Cuándo estará listo?

Recordemos que, además de las mejoras de los accesos a la M-40, las asociaciones vecinales llevan años defendiendo otras medidas de movilidad como la rehabilitación y apertura de la antigua estación de O’Donnell en el barrio de Ciudad Pegaso (ubicada junto al centro comercial Plenilunio) para que puedan realizar paradas los trenes de Cercanías, la llegada de la línea 2 de Metro al campo de fútbol o la conexión de las líneas 2 y 5 con la línea 7, que actualmente realiza parada en Estadio Metropolitano. Actuaciones que, estamos seguros, La Celeste estaría encantada de acoger y promover.