Ahora sé que los demás sienten lo mismo que yo”, “Me ha ayudado a recordar a los seres queridos y a estar a gusto también”, “Soy importante”. Estos conmovedores testimonios son el relato de diferentes estudiantes de los centros donde el pasado año se puso en marcha el proyecto “Aprendiendo de las pérdidas y los duelos”, una experiencia para gestionar cómo afrontar estas situaciones. Ausencias que no solo se sienten frente a la muerte, sino también ante cualquier pérdida como las separaciones de los padres, enfados con amistades o distancias.

La Asociación Vecinal Palomeras Bajas ha impulsado esta iniciativa gracias a los Planes Integrales de Barrio y repite este curso, a petición de los centros, debido al buen resultado que obtuvo. Los talleres de esta nueva edición arrancan precisamente hoy, martes 2 de noviembre, Día de los difuntos, y se prolongarán a lo largo de este curso escolar.

El pasado año fue muy especial: en medio de la pandemia se confirmó lo necesaria que es esta formación para que los chavales puedan normalizar las pérdidas y aprender a sentirlas de otra manera. La Covid-19 hizo que la ciudadanía se enfrentara a muchos cambios vitales y pérdidas, todo agravado por la situación de confinamiento.

En los talleres, las profesionales de la asociación Remontando el vuelo aplican distintas metodologías según las edades de los escolares. Elsa Sierra García, psicóloga y responsable del programa, sostiene que “los chavales lo agradecen porque es un trabajo que los libera mucho”. Recuerda conmovida la experiencia con un chaval de necesidades educativas especiales que fue capaz de verbalizar cómo se sentía ante una situación de pérdida. Durante los talleres se realizan actividades individuales pero también se trabaja en grupos para llegar a reflexionar sobre qué emociones se viven y se padecen y así aprender de ellas.

En la sede de la Asociación Vecinal Palomeras Bajas se han realizado también sesiones con familias y a personal educativo. Almudena Jiménez, portavoz de la entidad, afirma que los talleres han tenido “un éxito extraordinario” y están sirviendo para resolver dudas tan comunes como si es bueno mostrar tristeza ante los niños y niñas o cómo informarles cuando fallece un ser querido.