Vivir será más caro aún en 2006. También este año las vecinas y vecinos de Madrid vamos a tener que hacer frente a una notable subida de los servicios básicos: un 4,48% en la tarifa de la electricidad; un 4,2% en la del gas; un 10,3% en el precio de la bombona de butano; el 3,3% en el transporte por carretera y en los peajes y un 4,87% en el transporte público municipal. Ello sin hablar de los incrementos municipales del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) y del impuesto de circulación, las tasas del uso de las instalaciones deportivas, la vivienda, el Euríbor o la Ordenación y Regulación del Aparcamiento (ORA), unos incrementos muy superiores a la subida salarial. Así las cosas y, a la luz de las conclusiones de un estudio elaborado por la Unión de Consumidores de Andalucía (UCA-UCE), vivir será más caro en el 2006. Exactamente 669 euros más al año para una familia de tipo medio, una cifra que en la Comunidad de Madrid es notablemente más alta por ser, junto con Barcelona, las ciudades más caras de España. Como siempre, los más perjudicados serán los pensionistas, las familias que viven con menos de 880 euros al mes y los jóvenes con empleos precarios. “Democracia económica”, “Las tasas municipales empobrecen nuestros caudales”, “Electricidad, transportes y butano empobrecen al ciudadano”, “Economía familiar, a tortas con lo municipal”, “Carestía, robo día a día”, “El bus sube y no llega”… fueron algunos de los inequívocos mensajes que inundaron la Puerta del Sol en una concentración que contó con la actuación musical de Samba da Rúa.

En la lectura del comunicado que leyó en la clausura del acto, el presidente de la FRAVM, Francisco Caño instó, una vez más, a las administraciones a que articulen los mecanismos necesarios para evitar estas subidas, señalando, entre otras medidas de posible aplicación, la aplicación del IVA superreducido (4%) a los servicios de suministro domiciliario de gas, electricidad, agua y telefonía fija en tanto constituyen servicios básicos para el desenvolvimiento de la vida cotidiana. Recordó que, si el 22 de junio de 1976 cincuenta mil personas ocupaban la calle Preciados en la primera gran marcha de la transición en protesta por los desorbitados precios de los productos básicos, treinta años sigue siendo necesario que la ciudadanía salga a la calle por el mismo motivo ya que, si bien las administraciones públicas sitúan nuestro país entre los más ricos y desarrollados, lo cierto es que hoy existe un mayor número de personas en el umbral de la pobreza.