Las obras de ejecución de dos bloques de 150 viviendas y de un parque en el distrito de Moncloa-Aravaca dejaron al descubierto, a principios del mes de febrero, dos galerías de ladrillo y una verja de acceso a la misma localizada en el paseo de Juan XXIII que, según los vecinos, podrían ser restos de la antigua fuente de Caño Gordo. Varios estudios confirmaron con posterioridad este extremo.A partir de ese momento, la Asociación de Vecinos San Nicolás-Dehesa de la Villa, integrada en la Coordinadora Salvemos la Dehesa de la Villa, se puso en contacto con el jefe de obra a fin de que los operarios actuaran en otro punto del terreno mientras la asociación pedía a la administración protección para los restos descubiertos. Patrimonio históricoCon fecha de 21 de enero, la A.V. San Nicolás-Dehesa de la Villa envió una carta al concejal-presidente de Moncloa-Aravaca, Manuel Troitiño, en la que le mostraban su preocupación por la destrucción de los restos hallados que, según las informaciones que manejaban, podían formar parte del antiguo viaje de agua de Amaniel, que data de principios del siglo XVII, del reinado del rey Felipe III. Dirigió, asimismo, una carta a la Dirección General de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid, que envió a la técnica Pilar Mena a revisar la zona detallada por los vecinos. Tras varias gestiones, la Junta Municipal comunicó a los vecinos que el proyecto de ejecución de los pisos y del parque será reconsiderado para mantener la fuente y recuperar los restos del viaje de agua, pidiéndoles además toda la documentación que éstos pudieran aportar. Por otro lado, la técnico Pilar Mena consiguió que la Gerencia Municipal de Urbanismo haga unas excavaciones arqueológicas en el lugar, con carácter previo a las obras de urbanización y la integración del viaje de agua en el proyecto, paralizando para ello las obras.