La asociación vecinal de Morata de Tajuña denunció, el pasado 15 de noviembre, al Gobierno regional de la Comunidad de Madrid ante la Fiscalía General del Estado por violación de la normativa vigente en materia de prevención y control integrado de la contaminación, de residuos, de participación pública y de evaluación de impacto ambiental en el procedimiento de autorización del proyecto presentado por Portland Valderrivas S.A. para incinerar residuos en la fábrica de cemento El Alto que la empresa tiene en Morata de Tajuña.

De acuerdo al proyecto que la empresa presentó al Gobierno regional el 15 de noviembre de 2011, la fábrica El Alto sustituirá una parte sustancial de los combustibles tradicionales por residuos como caucho sintético, plásticos, lodos de tratamientos de aguas residuales urbanas, neumáticos, tejidos animales,…, materiales cuya combustión multiplica de forma exponencial algunos contaminantes, de acuerdo a numerosos estudios internacionales que la denuncia referencia.

La asociación denuncia que, en el informe presentado a las autoridades madrileñas, Portland Valderrivas recoge “información que no es cierta”, como que “las emisiones de los combustibles tradicionales son las mismas que las que produce la incineración de residuos”. Es decir, “no se tienen en cuenta las emisiones específicas de la incineración de los residuos, al tiempo que se ignoran las afecciones sobre el suelo, el agua, la vegetación, los cultivos y la fauna”. Otra información que no es cierta se refiere a que “los residuos que se van a incinerar no pueden ser reciclados ni reutilizados”. En relación a esto, la asociación cita estudios que reflejan que los diversos tipos de residuos incluidos en la solicitud pueden ser reciclados o reutilizados.

Algunos de los contaminantes que el informe omite son, entre otros, butadieno, fenol, nitrosaminas, pireno, isocianatos, PBDE…, sustancias que, como demuestran varios estudios, incrementan el riesgo de padecer cáncer y producen neurotoxicidad. Tampoco advierte Portland Valderrivas sobre el estado cero de la instalación, es decir sobre la acumulación de metales pesados (vanadio, mercurio, cromo, arsénico, molibdeno, etc) en el suelo del entorno por la incineración de coque de petróleo y las consecuencias en la calidad de los cultivos, que en el caso del término municipal de Morata de Tajuña, corresponde fundamentalmente a olivos y viñas. Esta información sobre el estado cero tampoco se ha utilizado como referencia en el estudio de la modelización de la calidad del aire que ha aportado Portland Valderrivas, a pesar de su interés para conocer la distribución real en el territorio de las emisiones.

La asociación advierte asimismo que el viento arrastrará las emisiones contaminantes hasta el casco urbano de Morata, situado a 2,8 kilómetros de la fábrica y recuerda que, según datos publicados en Inglaterra, la exposición al 1,3-butadieno –producida en la incineración del polietileno y de los neumáticos que se utilizarán en Morata– en un radio de 5 km de distancia duplica los casos de cáncer infantil.

Por todo ello, la asociación denuncia que el procedimiento de autorización ambiental presenta irregularidades por ocultar información, contener falsedades e incumplir la normativa vigente. Solicita, por tanto, la paralización del proyecto de Portland Valderrivas por resultar incompatible con la salud de las personas y el medio ambiente y a la Fiscalía de Medio Ambiente que garantice el escrupuloso cumplimiento de la legislación medioambiental.