No se realojará a nadie más en Vallecas hasta que el resto de barrios de Madrid se equilibren con la misma carga de marginación que soporta este distrito. Este acuerdo, recogido en el Plan 18.000 de Inversiones, firmado el 8 de mayo de 1999 por el movimiento vecinal con el entonces presidente de la Comunidad de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón “se ha venido incumpliendo año tras año, tal y como reconoció el mismo IRIS en una nota remitida a las asociaciones y a la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM) a mediados de 2006. Por eso –señala Mariano Monjas, portavoz de la A.V. Los Pinos de San Agustín- nos sorprende que siga realizando realojos en nuestra zona. La situación en nuestros barrios es insostenible. Estamos hablando de barrios que presentan altos índices de desempleo, esencialmente juvenil, de fracaso escolar y escasez de equipamientos sociales. Por no hablar de las consecuencias del progresivo deterioro de los servicios sanitarios y la enseñanza pública y de la falta de intervenciones socioculturales transformadoras, que debilitan el cuerpo social y alimentan la marginación en un distrito que, a lo largo de los últimos años, ha incorporado cientos de familias desestructuradas, integrándolas con plena normalidad en la realidad social y cultural de los vallecanos. Pero todo tiene un límite. El constante, masivo e incontrolado incremento de realojos no hace sino incrementar el desequilibrio en perjuicio de los de siempre, los distritos del sur. Por eso, exigimos a la Comunidad que, en virtud del acuerdo firmado hace ya ocho años, se haga un reparto equitativo de la carga social que sistemáticamente se hace recaer en todos los distritos del sur, que soportan la segregación económica y social que generan todos los demás. El fracaso de las políticas de realojo tal y como han sido aplicadas hasta el momento es más que evidente. La recepción en estos barrios de una población marginal y desestructurada muy superior a la media, sumada a la ausencia de políticas eficaces de atención y seguimiento de esa población dificulta la convivencia entre nuestras vecinas y vecinos,