Los vecinos y vecinas de Patricia Tapia, una joven madre con dos hijos menores (de tres años y un año de edad), no están dispuestos a dejar que Bankia, la antigua caja de ahorros pública, le deje en la calle sin alternativa de vivienda. Por eso, llevan semanas movilizándose. Tras recoger centenares de firmas para entregar en el banco de Rodrigo Rato y difundir su caso en las calles y plazas del distrito, a iniciativa de la asamblea del 15-M y de las asociaciones vecinales de la zona, se manifestarán mañana martes, la tarde anterior a su desahucio. Con el lema “por el derecho a la vivienda la paralización de los desahucios”, el acto de protesta arrancará a las 19h del Metro Simancas salida C/Amposta. Y a las 11h del día siguiente, en un nuevo acto de desobediencia civil no violenta, la Plataforma de Afectados por la Hipoteca y la asamblea popular del distrito, con el vecindario de Patricia, tratarán de impedir desde las 9h su desalojo a las puertas de su casa, ante el número 2 de la calle Argenta. De no hacerlo, la familia se quedará literalmente en la calle, pasando a engrosar la vergonzosa estadística de familias desahuciadas, que desde que comenzó a crisis supera ya las 350.000 personas. Recordemos que según datos del Consejo General del Poder Judicial, en el primer trimestre de 2011 se produjeron 40 desahucios al día solo en la Comunidad de Madrid, una cifra que, con toda seguridad, es en estos momentos mucho mayor. Los actuales datos de desempleo no auguran que este terrible panorama vaya a mejorar, sino todo lo contrario, por lo que la PAH vuelve a pedir soluciones urgentes. En sintonía con la plataforma, el pasado 8 de febrero las asociaciones vecinales y el 15-M de San Blas llevaron este caso al pleno de la junta municipal del distrito donde, además de pedir que el Ayuntamiento de Madrid solicite al Gobierno central la regulación inmediata de la dación en pago con carácter retroactivo, demandaron un plan urgente “de medidas de apoyo a las familias desahuciadas”.

Patricia Tapia, de 28 años, tuvo que dejar de pagar las letras de su piso cuando ella y su excompañero se quedaron sin empleo, en 2008. La empresa de mensajería en la que trabajaba decidió no renovar su contrato cuando se quedó embarazada de su segundo hijo. “Aunque dejáramos de comer no nos daba para pagar la hipoteca”, afirma Patricia con amargura. Dos años antes, Caja Madrid (hoy Bankia), que no ha querido en ningún momento tramitar la petición de dación en pago realizada hasta en tres ocasiones por Patricia, les había concedido una hipoteca de 285.000€. Esta madre coraje y sus dos pequeños, que ya no viven con el padre y están obligados a sobrevivir con 399€ mensuales de una ayuda estatal por desempleo, no tienen otro hogar que el de San Blas. Bankia, que se quedó con su piso por el 50% de su valor en una subasta que resultó desierta, no solo le reclama hoy el inmueble sino también una deuda de unos 200.000€ (que incluye los intereses de demora y las costas judiciales), lo que, sin duda, condenará a la familia a la marginación social. Es hora de parar esta sangría. ¡Moratoria de desahucios ya! ¡Dación en pago retroactiva!