La policía nacional no lo puso fácil. Pero al final, los ciclistas consiguieron interrumpir el tráfico durante buena parte de la mañana del miércoles en las calles del centro de la ciudad y llegar hasta la misma puerta del Congreso de los Diputados, donde la gran mayoría de los diputados, con el presidente del Gobierno y el lider de la oposición a la cabeza, celebraban una sesión ordinaria. Convocados por organizaciones como Ecologistas en Acción, la FRAVM, ATTAC, ACSUR, Iglesia de Base, el PCE o Izquierda Anticapitalista, que hace unas semanas pusieron en marcha la Plataforma Madrileña por la Huelga General con objeto de extender en los barrios el paro de los sindicatos, medio millar de personas se dieron cita en la plaza de la Cibeles a las 8h. Allí les esperaba un amplio dispositivo de policía antidisturbios, que trató de impedir desde el primer momento la marcha de un colorido pelotón que tenía como objetivo cortocircuitar, aunque fuera parcialmente, el tráfico en hora punta. A pesar de las amenazas policiales, los ciclistas se pusieron en marcha en dirección sur, pero apenas había recorrido unos centenares de metros cuando varias furgonetas policiales les cortaron el paso en el Paseo del Prado, a la altura del Museo Tissen, bloqueando al grupo también en su parte trasera. Tras unos minutos de forcejeo, todo el pelotón consiguió dejar atrás la barrera policial, pero unos diez minutos después, en la plaza de Carlos V, a la altura del Ministerio de Agricultura, cuando el pelotón enfilaba de nuevo el paseo del Prado, la policía dividió a los ciclistas, cercando a la mayoría del grupo. Mientras unas 40 personas continuaban su marcha por las arterias principales del centro, el resto del grupo era obligado a permanecer en la acera, rodeado completamente por un amplio contingente de antidisturbios, que actuó con una agresividad a todas luces injustificada. Varias personas sufrieron contusiones por los porrazos de los agentes y un ciclista, miembro de una asociación vecinal de Vallecas, fue detenido de manera absolutamente arbitraria durante la refriega. Tras ser conducido a la comisaría de Moratalaz, fue puesto en libertad unas horas después. El grueso del piquete ciclista, que no paró de corear lemas por la huelga general y de reclamar su derecho a circular libremente, permaneció retenido por la policía durante una hora larga, hasta que los manifestantes pactaron con los agentes abandonar el lugar en grupos reducidos sin ser identificados.

Media hora después, la mayor parte de los ciclistas, que portaban carteles con consignas alusivas a la precariedad laboral, la huelga o la crisis medioambiental, entre otras cuestiones, volvía a reagruparse en la plaza de Callao, desde donde retomaría su marcha para realizar, sin más interrupciones por parte de la policía, un largo recorrido en el que cumplió ampliamente su objetivo de ralentizar el tráfico rodado en la almendra central. En su trayecto, antes de llegar al Congreso de los Diputados y finalizar en el mismo lugar del que había arrancado, la Plaza de la Cibeles, el piquete ciclista pasó por la Plaza de España, la sede del PSOE de la calle Ferraz, el local del PP de la calle Génova, la Casa de la Villa y la sede del Gobierno de la Comunidad de Madrid, en la Puerta del Sol, entre otros edificios emblemáticos.

De esta manera, tras desarrollar en los barrios todo tipo de actos de apoyo al paro laboral en los días previos, la Plataforma Madrileña por la Huelga General y la propia FRAVM, que valora de manera muy positiva el resultado de la iniciativa, aportaba otro granito de arena a una exitosa jornada de movilización ciudadana.