Más de mil vecinos se dieron cita el pasado domingo 23 en la Puerta del Sol para denunciar el incremento del precio de la vivienda y exigir su legítimo “derecho a techo”. Representantes de la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM), futuros vecinos de los PAU de Vallecas, Carabanchel o Montecarmelo, de la Cooperativa de Vivienda Joven COVIJO, de la Plataforma Por una Vivienda Digna y de la Plataforma Parla Este ocuparon el centro de la ciudad con tiendas de campaña, ladrillos personalizados con algunos de los nombres propios que protagonizan historias imposibles de acceso a una vivienda y una rueda de presos sin “covijo” encadenados a una hipoteca de treinta años. Acudieron a apoyar la convocatoria los portavoces de IU en la Asamblea y el Ayuntamiento de Madrid, Fausto Fernández e Inés Sabanés, así como el portavoz socialista de vivienda en el Parlamento regional, Antonio Fernández Gordillo.

Pitos, cacerolas y un gran despliegue de pancartas llamaron la atención sobre la subida del precio del módulo de vivienda protegida en un 30%, lo que supone una media de cinco millones más por vivienda y sobre los retrasos y la falta de equipamientos públicos en los nuevos desarrollos urbanísticos, que plantea una situación dramática a miles de nuevos vecinos y que los de Carabachel denunciaron instalando una escuela pública y un centro de salud de cartón en plena calle. Los del Sureste, por su parte, desplegaron una enorme pancarta en la que se podía leer: ‘¿Veremos las olimpiadas con nuestras casas entregadas?’. El portavoz Juan Pablo Muñoz no parecía muy optimista: ‘no hay nada urbanizado y encima las casas nos van a costar 31 millones en vez de los catorce anunciados”.

Los vecinos de la Plataforma por una Vivienda Digna plantaron varias tiendas de campaña a fin de denunciar la situación de los más jóvenes que, según José Luis Carretero, están ‘condenados a irse a vivir a cincuenta kilómetros de Madrid’. Carretero recordó que en los últimos cinco años el precio de ha vivienda se ha duplicado en Madrid y exigió a las administraciones públicas controlar el fraude en la vivienda.

En torno a las 13h, Francisco Caño, presidente de la FRAVM, agradeció la asistencia de los allí reunidos, les instó a seguir pelando para hacer del derecho a techo una realidad al alcance de todos y recordó que el próximo 3 de febrero la Federación ha organizado, junto con la Plataforma por la Vivienda Digna del Sur y UGT Unión Comarcal del Sur una concentración en las inmediaciones de la Asamblea de Madrid para exigir que el nivel de producción de viviendas de protección pública alcance el 60% de la demanda de nuevos hogares y que las distintas administraciones faciliten suelo urbanizado, entre otras medidas. A continuación, presentó al periodista de la SER, Miguel Ángel Oliver, que leyó un comunicado en el que se destacó que el artículo 47 de la Constitución Española ‘es hoy en día papel mojado, un mal chiste’. El comunicado concluyó con la demanda de un plan plurianual de viviendas protegidas dirigido a la población con ingresos inferiores a 5,5 veces el salario mínimo interprofesional y la necesidad de crear un banco público de suelo en terrenos sin uso o con usos obsoletos.