Una nutrida representación de la Federación y de IU ha ocupado la sala de Juntas de Bocángel 2 en la primera de las reuniones que la FRAVM va a mantener con los tres grupos políticos de cara a definir las relaciones y los ámbitos de trabajo común del nuevo mandato. Prisciliano Castro, Vicente Pérez, Eusebio Calle, Mª Carmen Lostal, Pepe Cabanillas y Gabriel Lozano han acompañado a Francisco Caño en representación de la FRAVM. Por parte de Izquierda Unida han asistido, amén del coordinador general de IU, Milagros Hernández, Ángel Lara, Antero Ruiz y Carlos Perit.

Tras aproximadamente una hora de reunión, Francisco Caño y Fernando Marín han comparecido ante los medios de comunicación para dar cuenta de lo hablado. El coordinador general de IU de Madrid ha iniciado su intervención señalando que la formación quiere iniciar una nueva etapa reanudando y consolidando las relaciones con organizaciones con amplia representatividad y cuya labor se centra en la lucha por la dignificación de las condiciones de vida de los vecinos de Madrid, uno de cuyos máximos exponentes es, hoy en día, la FRAVM. Marín ha recordado que mucho militantes de IU trabajan en asociaciones de vecinos y ha agradecido la hospitalidad, el cariño y la amistad que, tanto en esta ocasión como en muchas otras, ha caracterizado la actitud de la Federación con respecto a la formación.

A continuación ha señalado los temas que han centrado la reunión, haciendo especial hincapié en la modificación de la Ley del Suelo que en estos momentos están debatiendo los responsables del Gobierno regional. En este sentido, Marín ha calificado como “beligerante” la política de vivienda del equipo de Esperanza Aguirre e “inaceptable” el hecho de que el suelo destinado a vivienda pública sea escaso y, sobre todo, que sea adjudicado a promotores privados. Otro de los temas que reflejan las prioridades de ambas organizaciones es el retraso de los nuevos desarrollos urbanísticos que, según el portavoz de IU, se prestan en gran medida a la especulación. En la misma línea y, a la vez que han saludado el anuncio de que el 67% de las viviendas previstas en la Operación Campamento sean de protección oficial, exigen previsión y una construcción racional de los servicios públicos en los PAUs.

A continuación, Francisco Caño ha tomado la palabra manifestando que esta reunión bautiza una nueva etapa de la Federación en la que se hará especial hincapié en la profundización y consolidación de las relaciones de su organización tanto con la ciudadanía organizada, como con los grupos políticos y las tres administraciones, con estas últimas en tanto en cuanto considera que no está suficientemente representada en algunos órganos de poder, una situación que no se corresponde con el grado de representatividad de la Federación.

Matizando el discurso de Marín, Caño ha señalado que uno de los “frentes de batalla” de la FRAVM, la lucha contra la carestía de la vivienda, tiene ahora más razón de ser que nunca y ha anunciado la concentración que tendrá lugar el próximo 3 de febrero en la glorieta de Antonio Garisa, en las inmediaciones de la Asamblea de Madrid, para denunciar la subida del precio del módulo de la vivienda protegida, que “ha incrementado los pisos en cinco millones de un día para otro”. Caño ha denunciado que, en los últimos tiempos, la administración regional no ha contado con los agentes sociales a la hora de definir su política de vivienda y “ha supeditado sus objetivos a intereses meramente economicistas. El otro día –ha añadido- Esperanza Aguirre me dijo que había traído una nueva idea de su viaje a China, la del derecho de superficie, una vieja idea del movimiento vecinal y de la izquierda. En fin, lo que tenemos que hacer es luchar contra los grandes y pequeños especuladores y recuperar la idea de que la vivienda se define por su valor de uso”.