El Gobierno regional no se ha decidido aún por el proyecto definitivo de cierre de la M-50 a su paso por las localidades de San Sebastián de los Reyes y Alcobendas. Así lo anunció el pasado 23 de marzo el portavoz de Transportes del PP en la Asamblea de Madrid, Pablo Morillo, quien aseguró que el Ejecutivo presidido por Esperanza Aguirre está estudiando alternativas al proyecto aprobado por el pleno municipal de San Sebastián de los Reyes. Este proyecto ha generado una agria polémica y ha concitado la unidad de acción de las asociaciones vecinales y ecologistas de Sanse y de Alcobendas, que denuncian que la construcción de la M-61 -denominación del cierre norte de la M-50- destruirá parajes de alto valor natural, parques de uso público, infraestructuras recientemente construidas y pasará a escasos metros de miles de viviendas ya afectadas por la contaminación acústica generada por los sobrevuelos de los aviones procedentes de Barajas y de desarrollos urbanísticos en los que vivirán miles de nuevos vecinos.

La Plataforma M-50 No, de la que forma parte la FRAVM, recibió con alegría las declaraciones de Murillo, quien aseguró que, entre las alternativas que está estudiando el Gobierno regional está la que defiende la Plataforma, ‘respaldada -en palabras de Murillo- por un rotundo y claro consenso político y vecinal’.

Las entidades ciudadanas, sin embargo, no quieren bajar la guardia hasta asegurarse de que el cierre de la carretera de circunvalación garantiza la salvaguarda de las zonas verdes, de los equipamientos públicos y respeta el descanso de los vecinos, por lo que aprovecharán la celebración del tradicional concurso de calderetas de las fiestas del 2 de Mayo en Sanse para repartir información y folletos informativos sobre las consecuencias del proyecto aprobado por el pleno municipal.

La Plataforma pide al Gobierno regional que contemple la posibilidad de construir un túnel para evitar las afecciones medioambientales que el nuevo trazado ocasionará en Sanse y Alcobendas. “Si van a construir un túnel de 12 kilómetros bajo el Monte de El Pardo por ser un espacio protegido, no es descabellado pedir que construyan otro la mitad de largo para evitar las molestias que el trazado previsto ocasionará a miles de vecinos”, señalan. “Continuaremos con las movilizaciones hasta concienciar a las administraciones de la gravedad de las consecuencias que provocará el proyecto aprobado por el Ayuntamiento”, advierten. “Por lo pronto, hemos remitido un dossier completo a cinco diputados del Parlamento Europeo y a los seis grupos parlamentarios presentes en el Congreso de los Diputados. No bajaremos la guardia hasta que la Administración regional todas las cautelas necesarias