Además de secundar todas aquellas movilizaciones, concentraciones, actos públicos y campañas que se opongan a su clausura, la FRAVM, a través de su Comisión de Educación, rechaza de manera enérgica la actuación de las fuerzas de seguridad durante el encierro de protesta que tuvo lugar ayer al entender que fue absolutamente desproporcionada. En el marco del encierro organizado por los alumnos y alumnas del centro, y actuando bajo la coordinación de la Delegación de Gobierno y la Consejería de Educación, la policía llegó a detener a un alumno.

Durante la acción de protesta, la dirección del instituto impidió la entrada de los representantes políticos (diputados de la Asamblea de Madrid, concejales del Ayuntamiento y vocales vecinos de Fuencarral-El Pardo), sindicatos, plataformas educativas, AMPAS y vecinos y vecinas que se acercaron a mostrar su solidaridad con los alumnos encerrados. A las puertas del centro se congregaron unas 70 personas, que mantuvieron una actitud pacífica. La dirección del IES, que cortó el agua del centro para impedir su consumo durante el encierro, solo dejó pasar a tres representantes de la Consejería de Educación con objeto de que dialogaran con las personas encerradas.

Por todo lo anterior, la FRAVM seguirá apoyando nuevas movilizaciones con el objetivo claro de impedir que se produzca un cierre que la comunidad educativa rechaza.