Durante el paseo, en el que hizo las veces de guía Félix Arias, portavoz de la Plataforma Zona Norte y miembro de la asociación vecinal Valle Inclán de Prosperidad, los participantes exigieron al Ayuntamiento de Madrid que ponga freno a la especulación del suelo y atienda a las necesidades reales de la vecindad. La Operación Chamartín pone a prueba el compromiso social y ambiental del actual equipo de Gobierno, que “debe de optar por continuar con el modelo del ladrillazo de consistorios pasados o apostar por un nuevo modelo de ciudad que ponga a la ciudadanía y el equilibrio de las desigualdades en el centro de las nuevas intervenciones urbanas”, en palabras de los organizadores de la marcha.

El plan Madrid Nuevo Norte, que cuenta con el beneplácito del Ayuntamiento, el Ministerio de Fomento y Distrito Castellana Norte (consorcio formado por el banco BBVA y la constructora San José) prevé edificar al final del Paseo de la Castellana una superficie de 2.830.000 m², de los cuales 1.730.000 m² se destinarán a oficinas. Se levantarán 26 rascacielos, 11.000 viviendas y una gran losa, que servirá para cubrir las vías de tren. Muchas son las razones por las que las asociaciones vecinales se oponen al proyecto.

La construcción de las torres, el incremento del tráfico en el nudo de Manoteras, el traslado de las cocheras de la EMT de San Cristóbal y el incremento del gasto energético de la red de transporte, los desplazamientos debidos a unas dotaciones infraestimadas o el predominio de los usos terciarios frente a los residenciales son fuente de numerosas emisiones de gases de efecto invernadero y perpetúan un modelo injusto entre barrios y clases sociales. Por ello, estos terrenos serán el lugar elegido para los árboles conmemorativos de la cumbre de cambio climático de 2017 que Ecologistas en Acción, uno de los grupos promotores del acto del sábado, se comprometió a plantar en la campaña ‘Un acuerdo, un árbol’.

En este marco, los participantes en la marcha plantaron en los terrenos de la operación tres pinos que simbolizan la esperanza de que el Plan de Género, la Plataforma Indígena y el Diálogo de Talanoa prosperen con la rapidez necesaria. A estos pinos se les unió, entre otros árboles, una encina en representación de una ciudadanía comprometida con el clima que rechaza proyectos como Madrid Nuevo Norte.

En palabras de Ecologistas en Acción, “esta plantación pretende ser un símbolo. La propia Manuela Carmena en París en 2015, durante su reunión con los principales alcaldes del mundo para mostrar su compromiso con el clima, afirmó que las desigualdades territoriales entre barrios de Madrid generan una reducción de la esperanza de vida de más de dos años. Un compromiso que quisieron plasmar en la iniciativa Madrid 100 % sostenible que, en su punto número 13, se compromete a “generar un modelo urbanístico sostenible mediante la paralización de los procesos especulativos”.

Asociaciones vecinales, ecologistas y una buena parte de la ciudadanía quiere que el Ayuntamiento de Madrid reconsidere su postura de apoyo a Madrid Nuevo Norte. “Nuestras ciudades no necesitan más urbanismo especulador y desequilibrador, sino que requieren espacios libres, dotaciones y servicios para todas y todos sus habitantes”, indicaron los promotores de la marcha y plantación de árboles.

Se trata de los colectivos siguientes: Ecologistas en Acción, FRAVM, Madrid no se vende, ARBA, Plataforma por el derecho a la ciudad, 15M Barrio del Pilar, A. F. San Cristóbal, A. F. UR Poblado Fuencarral, A. V. Begoña, A. V. La Flor del Barrio del Pilar, A. V. La Unión de Fuencarral, A. V. Montecarmelo, A. V. Sanchinarro, A. V. Valle-Inclán de Prosperidad, A. V. Valverde de Fuencarral, A. Minoritarios y Afectados, 15M Prosperidad.