Personas que no solo procedían de Villa de Vallecas y de otros distritos de la capital, sino también de otras localidades afectadas por los malos humos de la incineradora: Getafe (Perales del Río), Coslada, San Fernando de Henares, Mejorada del Campo, Velilla de San Antonio y Rivas Vacíamadrid. Un autobús de manifestantes llegó a Vallecas desde este último municipio, uno de los más afectados por las emisiones del Parque Tecnológico de Valdemingómez.

A dos años del posible cierre definitivo de la incineradora madrileña, la ciudadanía se ha manifestado para exigir una gestión de residuos que ponga el foco en medidas alternativas a la incineración. Una vez más las plataformas ciudadanas van por delante de la Administración reclamando unas políticas municipales acordes a las necesidades sociales y ambientales.

2020 es un año límite para una buena parte de las políticas de residuos. En este período el Estado español deberá garantizar que la mitad de sus residuos sean reciclados, en vez de vertidos o incinerados. Y es también en esta fecha cuando vence el contrato de la incineradora del Parque Tecnológico de Valdemingómez, que el Ayuntamiento de Madrid mantiene con la empresa Urbaser. Es por tanto un momento idóneo para poner fin a la planta.

Su renovación implicaría 25 años más de quema de residuos, más de 300.000 toneladas anuales, cuando podrían gestionarse para su reciclaje y volver a formar parte del ciclo de recursos, 25 años más de emisión de gases contaminantes, con la consecuente afección para la salud de 713.000 personas que respiran el aire contaminado en un radio de 10 kilómetros de la instalación.

En la incineración se producen dioxinas y furanos, compuestos orgánicos tóxicos, bioacumulativos y no naturales, con graves consecuencias para la salud, de los que se desconoce la verdadera magnitud que entrañan y su persistencia en el medio. Diferentes estudios señalan la relación entre las emisiones lanzadas a la atmósfera y el incremento del riesgo en la población de contraer diversos tipos de cáncer (pleura, vesícula, estómago o páncreas) y enfermedades graves (linfoma no Hondgkin, malformaciones en recién nacidos).

La “Alianza Incineradora de Valdemingómez No” y la ciudadanía remarcaron durante la marcha el riesgo innecesario que supone la incineradora. “Antes de quemar basuras en incineradoras o cementeras o su acumulación en macrovertederos es indispensable incidir en la reducción de residuos, alargar la vida útil de los productos favoreciendo su reparación y reutilización y haciendo una impecable recogida selectiva de las distintas fracciones de residuos en su lugar de origen para favorecer su óptimo reciclaje”, manifestaron los organizadores de la marcha a su término. En definitiva, la ciudadanía reclama apostar por políticas de Residuo Cero.

Los vecinos y vecinas están ya hartos de que se comprometa su salud y la de su entorno, y por este motivo desde hace años se movilizan en contra de infraestructuras obsoletas y contaminantes que minan su calidad de vida y la de generaciones futuras. El sábado AMPAs y asociaciones vecinales del entorno afectado por las emisiones de la incineradora caminaron junto a sindicatos, colectivos en defensa de la salud y grupos ecologistas hasta la Junta de Distrito de Villa de Vallecas. El trayecto fue amenizado por un grupo de tambores.

Recordemos que mediante la herramienta Decide Madrid, puede apoyarse una petición dirigida al Ayuntamiento de Madrid para que respete el artículo 43 de la Constitución por el que se reconoce el derecho a la protección de la salud y proceda a la no renovación en el año 2020 de la incineradora de Valdemingóme https://decide.madrid.es/proposals/19914-incineradora-de-valdemingómez-no

Puedes ver más imégenes de la marcha en los siguientes enlaces:

https://photos.app.goo.gl/021OXNhxPstiYdiI3

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