Agrupados en la Asociación de Afectados por la Venta de Viviendas del IVIMA (AVVI), con el apoyo de la AV PAU del Ensanche de Vallecas, han convocado una concentración de protesta mañana jueves, 4 de febrero. En un comunicado realizado para tal fin, invitan a la ciudadanía madrileña, y en especial a los vecinos de otros barrios y pueblos que padecen el mismo problema como Entrevías, San Cristóbal de los Ángeles, Alto de San Isidro, Móstoles, Parla o Navalcarnero, a sumarse a una protesta que comenzará a las 18:00 ante la Junta de Distrito de Villa de Vallecas.

“En el Ensanche de Vallecas sufrimos un grave problema, que nos impide vivir en nuestras casas con las mínimas condiciones de dignidad, que cualquier familia disfruta normalmente en su hogar. Esas injustas condiciones se repiten en los alrededores de nuestras viviendas, degradando también nuestro barrio. Ese grave problema se llama ocupación mafiosa y nos lleva haciendo la vida imposible desde abril de 2014”, indica AVVI en el citado comunicado, antes de exponer con detalle un problema que apunta en primer lugar a la propietaria de las promociones damnificadas: Encasa Cibeles.

Vivimos en las casas que la Comunidad de Madrid vendió al fondo buitre Goldman Sachs/Encasa Cibeles. En la primera reunión que tuvimos con ellos nos dijeron que no nos preocupáramos, que ellos iban a dejar nuestras casas que no las íbamos a reconocer. Y así fue. Las viviendas en las que vivíamos la mayoría de las familias que teníamos ayudas al alquiler por estar desempleados, por tener una renta tan baja que no podíamos asumir el precio completo de nuestro alquiler, fueron abandonadas a su suerte. Nuestro nuevo casero, para el que éramos más molestos que rentables, se desentendió de nuestros edificios y se despreocupó de lo que pudiera ocurrir en ellos”, asegura la entidad.

Así fue cómo empezaron a producirse ocupaciones que nada tenían que ver con algunas que se habían dado en el pasado. “Ahora llegaban bandas que se metían en muchas viviendas a la vez y empezaban a hacer negocio con ellas, alquilándoselas a otras familias o a sus propios familiares. Estas bandas no venían por necesidad, con intención de convivir, de tener buena relación de vecindad, al contrario. Desde el primer día empezaron a intimidarnos, a ensuciar las zonas comunes de los edificios, a romper los cristales de los portales, los buzones, los porteros automáticos, los ascensores, a robar los extintores, a destrozar los garajes y un largo etcétera de actos vandálicos”, relatan los afectados. “Se apropiaron del espacio común -continúan- e impusieron su ley. Ya no pudimos descansar por la noche en verano porque montan fiestas hasta altas horas de la noche, tuvimos que sacar nuestros coches del garaje porque nos los destrozan, dejamos de tener limpieza en los espacios comunes y todo fue progresivamente a peor”.

“Cuando intentamos evitar que ocupasen nuevas viviendas nos amenazaron con palos, cuchillos e incluso pistolas. Desde entonces la relación es insoportable. Nos insultan cuando nos ven, ya no podemos dejar a nuestros hijos que bajen a jugar a las zonas comunes porque les pegan e intimidan. No nos atrevemos a recibir a la prensa en nuestras casas para denunciar nuestra situación porque cuando lo hemos hecho nuestros buzones han aparecido arrancados, han defecado en la puerta de nuestras casas, nos han apedreado y hasta amenazado de muerte”. Por ello, “por temor a lo que nos pueda pasar a nosotros y a nuestros hijos” AVVI ha convocado la concentraciónfuera del barrio.

Para intentar solucionar el problema los afectados se han dirigido en múltiples ocasiones a Encasa Cibeles, “exigiéndoles que denuncien a estas bandas para desalojarlas y que pusieran medidas de seguridad que nos protegiesen. Pero la empresa se parapeta tras argumentos legales, echando balones fuera y sin tomarse en serio nuestra situación desesperada”, se quejan.

De las autoridades tampoco han recibido grandes ayudas. “La policía nacional no nos protege y la municipal ni aparece. El IVIMA dice que esas casas ya no son suyas y se desentiende, la Comunidad de Madrid nos escucha pero no nos da soluciones y el Ayuntamiento de Madrid, más sensible, viene colaborando con nosotros con el nuevo gobierno, pero lo cierto es que seguimos igual. Las mafias están en nuestros edificios y nosotros malviviendo”, protestan.

AVVI demanda atender el problema en toda su complejidad, por lo que exige “a Encasa Cibeles, a las administraciones y a la Justicia que pongan fin a estas prácticas mafiosas, que desalojen a estos grupos de nuestros edificios y que impidan que el problema se traslade a otras zonas, poniendo los medios sociales y policiales que sean necesarios para impedirlo”.

Frente a la inacción de las administraciones y la propiedad, AVVI agradece el apoyo de los colectivos vecinales: “Las únicas entidades que desde el primer momento han estado con nosotros han sido la Asociación Vecinal PAU del Ensanche de Vallecas y la FRAVM: Nos abrieron su casa cuando el IVIMA vendió nuestras viviendas, nos ayudaron a organizarnos, pusieron a nuestra disposición todos sus medios materiales y humanos y nunca nos pidieron nada a cambio”.

Porque NO es lo mismo okupar que acosar o amenazar. No es lo mismo convivir que destruir. No es lo mismo reclamar una vivienda que traficar con ella. Acabemos con las ocupaciones mafiosas en el Ensanche de Vallecas y en el resto de Madrid”, concluye el comunicado de la Asociación de Afectados por la Venta de Viviendas del IVIMA.